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ENTREVISTA CÁMARA DE COMERCIO CARTAGENA

Miguel Martínez: "El Gobierno regional no tiene en consideración ni a la Cámara ni a las empresas de Cartagena"

El presidente del organismo cameral sostiene que “nos sentimos ninguneados porque no respetan nuestros intereses frente a los de Murcia”

Ángela de la Llana Domingo, 25 de Febrero de 2024 Tiempo de lectura:

 

Abogado de profesión y consejero delegado de construcciones Marsac, lleva desde el 2010 presidiendo la Cámara de Comercio Industria y Navegación de Cartagena. Tanta veteranía abala a Miguel Martínez para verter numerosas acusaciones a un gobierno regional que “ni nos respeta, ni nos tiene en consideración. El tejido empresarial de la ciudad se siente ninguneado por un ejecutivo que cree que Murcia es más fuerte que nosotros”. Añade que el organismo ha sobrevivido a una situación de crisis en la que se jugó su supervivencia y espera que la ciudad recupere el comercio con planes de actuación destinados a mejora del urbanismo y en el casco antiguo.
 

La Cámara de Comercio de Cartagena ha pasado en los últimos años por situaciones muy delicadas desde el punto de vista económico ¿cuál es el estado actual del organismo?

 

La Cámara de Comercio es una corporación de derecho público, tenemos un censo de unas 21.000 empresas porque todas las empresas obligatoriamente pertenecen a la cámara, pero no todas pagan cuotas porque no es obligatorio. Respecto al tema económico, las tres Cámaras de Comercio de la Región reciben el mismo dinero de ayudas para determinados proyectos, no hay ayudas directas. Cada proyecto tiene un tanto por ciento que va destinado a los gastos de la cámara, pero subvención directa no la hay. Este año hemos acabado con un pequeño superávit de 23.000 euros pero, como no tenemos fuentes de financiación, tenemos que estar continuamente ingeniando como conseguir fondos. El sistema cameral en España es muy delicado, en el año 2010 quitaron las cuotas obligatorias. En Cartagena la situación está en equilibrio, pero con cualquier contingencia que ocurra entramos en suspensión. La ley de Cámaras dice que con dos años seguidos de pérdidas se podrá optar a la disolución de la Cámara, porque solo es obligatoria una por provincia.

 

¿Podría desaparecer el organismo cameral de Cartagena?

 

No, no. Pero sentimos que la Cámara de Comercio de Cartagena no cuenta en el contexto regional. No nos tienen en consideración. Estamos recuperándonos, vendimos la sede cameral del Puerto, disminuimos deuda y hay cierta recuperación en la exportación y ahí tenemos ingresos.

 

¿A qué se debe que se sientan ninguneados por las instituciones regionales?

 

El Gobierno no nos tiene en consideración, ni a la Cámara ni a las instituciones empresariales de Cartagena, ni a los organismos de la ciudad. Desde el año 2010 está vacante en el consejo de la Autoridad Portuaria el puesto de la Cámara de Comercio, que fuimos fundares de la Junta de Obras del Puerto. Como tenemos una disputa porque quiere entrar Murcia, pero nosotros no lo compartimos. El Gobierno regional podría haber resuelto ese problema, igual que ha hecho con el Consejo Económico Social, que ha designado a la Cámara de Murcia. Por todo ello, nosotros nos consideramos ninguneados. No respetan los intereses del tejido empresarial de Cartagena y es una falta de consideración. Nosotros aquí no contamos. ¿Cómo puede estar la Autoridad Portuaria sin presidente? Pedro Pablo lo está haciendo muy bien ¿Por qué no lo nombran?

 

Ustedes han manifestado su profundo malestar por la designación del representante de las Cámaras de Comercio en el Consejo Económico y Social de la Región de Murcia

 

La Consejería de Economía ha designado al secretario general de la Cámara de Comercio de Murcia como representante de las Cámaras de Comercio de la Región, algo que nos ha sorprendido ya que no hubo comunicación previa ni consenso entre las Cámaras de Comercio de la Región. Nosotros trasladamos en el mes de mayo a altos cargos de la Consejería nuestro interés en alcanzar un acuerdo en cuanto a la representación cameral en el Consejo Económico y Social y otras representaciones en otros organismos. Por ello, el nombramiento carece de la legitimidad y va en contra del espíritu de colaboración y consenso entre las tres Cámaras de Comercio de la Región de Murcia. Además, percibimos una actuación sin la debida transparencia y que ataca la representatividad de la Cámara de Comercio de Cartagena. Yo ya le envié una carta al presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, expresando mi preocupación y solicitando un encuentro para abordar este y otros temas en beneficio de la Región de Murcia y la Comarca de Cartagena.

 

¿Será posible algún día remar en la misma dirección?

 

Lo hemos planteado, pero ellos se creen más importantes, son más, y ese es el problema de esta Comunidad Autónoma, y se irradia en todo. En las infraestructuras, en todas las inversiones. Consideramos que no nos respetan. Hay, por el contrario, cosas positivas, como el plan de internalización que funciona muy bien.

 

¿Qué supondría para la ciudad perder un organismo como este?

 

Yo lo haré bien o mal, pero si desaparecemos los empresarios perderán una herramienta muy importante, sería una pérdida muy lamentable. Nuestro organismo está pegada al tejido productivo, a los empresarios pequeños. La cercanía se perdería. La Cámara de Comercio de Cartagena fue la primera de España porque parte de la revolución industrial entró por Cartagena gracias a la metalurgia, todos los empresarios de aquella época eran miembros de la cámara. Esa clase empresarial necesitaban alguien que defendiese los intereses. Si Cartagena es fuerte la Región se hace fuerte. Nosotros no nos sentimos respaldados, estamos en el furgón de cola de la Región, nada de corredor Mediterráneo, ni hay AVE, ni ferrocarril de cercanías, etc. Todo está por llegar. 

 

¿A qué número de empresarios les afectaría la mediada?

 

A 21.000 empresarios. Al ser una corporación de derecho público hay un censo y cualquier empresa que se crea pertenecen a la Cámara obligatoriamente. Aunque no tienen obligación de pagar cuota de pertenencia, en Cartagena no paga ni el 1%. El tejido productivo de la ciudad está apático porque son muchos años de desidia. Esta Cámara empezó en el año 2010 con el estudio de la ZAL de Los Camachos y ahora apenas hemos avanzado.

 

¿Ha hecho mucho daño la eliminación de las cuotas voluntarias de los empresarios a las cámaras en el año 2011? ¿son generosos los comercios de la zona?

 

Sí, mucho. Antes entraban 3 millones de euros en cuotas y ahora no entra nada. Se han hecho muchos llamamientos a los empresarios, pero ahora solo quiero hacer hincapié en que aquí hemos defendido siempre los intereses de la comarca.

 

Usted lleva años reclamando a la Comunidad Autónoma que le transfieran servicios.

 

Se ha solicitado que nos hagan encomienda de gestión, es decir, funciones que hagan competencias exclusivas. Nosotros tenemos una gran labor en la corte de arbitraje. Hace unos años éramos proveedores de cursos para el SEF y esta cámara llegó a ser la que más facturaba en formación, pero ahora no nos dan financiación.

 

Usted lleva desde el año 2010 en el cargo. En la última elección, no exenta de polémica, conformó un equipo muy solvente con numerosos pesos pesados del mundo empresarial de la ciudad.

 

Yo soy el presidente porque me ha tocado, es mi último mandato, pero mi equipo es muy potente y siempre apoyando. Estamos abiertos al diálogo, pero chocamos con un muro. Nosotros somos constructivos y queremos ser más fuertes. Ni nos entienden ni nos comprenden.

 

El comercio de Cartagena no despega ¿a qué se debe esta circunstancia?

 

Es cierto que hay una crisis del pequeño comercio en España, que aquí se ha agudizado. El primer factor que influye es el estado de las infraestructuras, no hay tren y nadie de la comarca puede venir, es más fácil ir a Orihuela. Otro problema es el deterioro del casco histórico. Hay que seguir con los cuatro pilares de la ciudad, como la apertura de la ciudad al mar, que ahora se está llenando de contenido, ubicación de la UPCT en el casco histórico, Puerto de Culturas y la recuperación de nuestro legado histórico que ha ido perdiendo fuelle. Por último, hay que seguir con la adecuación del casco histórico, iniciada por la peatonalización. El centro podría ser atractivo para las tiendas, pero hoy en día tiene muchas heridas. Además, hay un factor y es que no podemos competir con Amazon. Otra cosa que a mí me duele es que se hayan perdido comercios como Zara, en la calle Mayor, que se han ido a los centros comerciales. Ellos al final son número. Pero como somos insignificantes y cierran tiendas por comunidades siempre nos toca a nosotros. Hace falta una recuperación urbanística. Un nuevo plan general de Ordenación Urbana que sea sostenible social, económica y ambientalmente.

 

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¿Qué hacen ustedes para reactivar el comercio?

 

Desde aquí, junto con la Dirección General de Comercio, hacemos campañas de dinamización. Nosotros fuimos pioneros en la ruta de la tapa en toda la Región, e iba dirigida al comercio. Hacemos cursos de formación especializada para los comerciantes, se ha hecho el concurso de escaparates, la semana que viene presentamos una campaña dirigida a ellos, se han hecho estudios, etc. También tenemos un vivero de empresas gratuito.

 

¿Cómo trabajan la internacionalización?

 

El plan de internacionalización del INFO es estupendo, el organismo hace una labor extraordinaria. Las tres Cámaras y el instituto de Fomento están siguiendo un plan que es un modelo para toda España. Se reparten todos los mercados internacionales por especialidades o productos. Ahora mismo estamos en Dubái en una misión.

 

¿Cómo les afectó la covid-19?

 

Pues mientras que toda la administración en España estaba cerrada, aquí dábamos servicio. Cuando hacienda no podía emitir los certificados digitales aquí se expedían. Todo el tiempo que duró la pandemia los empresarios encontraban aquí una balsa de aceite. Repartíamos material protector, realizábamos tramites, asesorábamos y dábamos servicios como cursos online.

 

Estamos viviendo unos momentos de inestabilidad geopolítica ¿cómo les está afectando?

 

Claro que afecta. La clase empresarial en general, inclusive en este preocupante escenario, es resilientes y hemos demostrado que el tejido empresarial es fuerte. Todo nos está afectando, también el tema nacional como el gasto público que está desbocado y nos pasará factura. Las empresas son cada vez más pequeñas y cada vez lo tienen más complicado con la subida de impuestos, aumento de cotizaciones, burocracia, etc. Los fondos Next Generation no han llegado a las empresas, el 70% se ha quedado en las empresas públicas. Al pequeño no les ha llegado nada.

 

¿Cuáles son las relaciones que mantienen ustedes con la clase política local?

 

Muy bien. Desde el respeto mutuo. El problema solo está en la Comunidad Autónoma. No nos entienden y no defienden el tejido productivo de la comarca. Ellos se tienen que dar cuenta de que el crecimiento de esta región pasa por la comarca de Cartagena. Pido que haya cooperación.

 

¿Cuáles son los problemas que afectan al desarrollo de la ciudad?

 

Es complicado. Es necesario un Plan General de Ordenación Urbana, además de un plan especial del casco histórico. Tiene que haber un desarrollo urbano, sin un PGOU ágil y rápido difícilmente puede haber desarrollo, pero que cubra las necesidades del tejido productivo. Eso afecta a los polígonos industriales y es necesario para la inversión.

 

Ustedes son sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo ¿qué previsiones tienen después de que casi se cerrara?

 

Si, es regional con la sede en Cartagena, pero ha habido un parón con el tema de la covid-19. De hecho, se plantearon cerrarla, pero gracias a la intervención del Ayuntamiento continua aquí. Ahora tiene que recuperar los planes de inmersión lingüística. Estamos intentando recuperar la formación que se deba porque era de un alto nivel. El dinero está disponible y tenemos que relanzarla.

 

¿Cómo ve el futuro de la Cámara de Comercio?

 

El futuro pasa por lo que los empresarios de Cartagena quieran.

 

¿Qué hace usted cuando no trabaja?

 

Me gusta mucho la lectura, de periódicos. pasear por la ciudad, porque mi pasión es Cartagena. En verano estoy en el Mar de Cristal. Me encanta la historia de España y la de mi ciudad, porque esta última es fundamental dentro del panorama nacional. También soy muy familiar, y todos los fines de semana los paso con mi mujer y mi hijo y nos reunimos con mis cuñados.

 

Familiar, amigo ejemplar y apasionado de Cartagena

 

A Miguel Martínez le gusta mucho leer periódicos y empaparse de las noticias de la ciudad. Una Cartagena a la que “adora” y por la que pasea siempre que su tiempo libre se lo permite. Añade que le “encanta la historia de España y la de mi ciudad, porque esta última es fundamental dentro del panorama nacional”.

 

Muy familiar, pasa los veranos en el Mar de Cristal y todo mi tiempo “lo comparto con mi mujer, mi hijo y mis cuñados”. Precisamente, uno de sus familiares es el presidente de la Asociación Murciana de la Empresa Familiar, José María Tortosa, quien le describe como una persona “muy profesional, trabajador, emprendedor, muy generoso, servicial y con muy buenos amigos”.

 

Tortosa añade que “si hablamos de Miguel no podemos dejar de mencionar la gran importancia que tiene en su vida Mamen, su mujer, que es su compañera de vida”, con la que comparte un hijo en común que es cardiólogo en el Hospital de Santa Lucía. Concluye explicando que el presidente cameral es “el tipo de amigo que todos deberíamos de tener”. 

 

 

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