Las Juntas Vecinales de Cartagena se enfrentan a una nueva carga económica: el coste de la instalación de cámaras de seguridad en sus áreas, debido a lo que algunos denuncian como una falta de previsión y gestión por parte del Gobierno de PP y Vox.
El anuncio de esta medida ha generado reacciones adversas por parte del Partido Socialista (PSOE). Pedro Contreras, portavoz del Grupo Municipal Socialista, criticó la decisión de la alcaldesa Noelia Arroyo, argumentando que el Ayuntamiento debería ser el responsable de financiar esta iniciativa.
Contreras expresó su sorpresa ante la noticia, afirmando que es "absolutamente increíble" que las Juntas Vecinales sean llamadas a pagar por un proyecto que ni siquiera ha sido aprobado en los plenos de las propias juntas. A su juicio, esto refleja una falta de respeto hacia los vecinos, además de evidenciar una falta de confianza en los órganos de descentralización.
El PSOE acusa al equipo de Gobierno de PP y Vox de no incluir adecuadamente este proyecto en los presupuestos municipales, lo que obliga a buscar financiamiento adicional a expensas de las Juntas Vecinales. El portavoz lamenta que esta falta de planificación afecte negativamente la capacidad inversora de estas, que podrían ser implementadas en otras áreas importantes para sus comunidades.








