La crisis de la construcción aboca a la empresa al concurso de acreedores
La crisis de la construcción ha llevado al concurso voluntario de acreedores a la empresa Barnizados y Lacados del Sureste, de Cartagena.
Esta empresa, propiedad de José Luis Navarro, vocal de la Cámara de Comercio de Cartagena, y con sede en el polígono Cabezo Beaza, ha llegado a contar con una plantilla de cerca de 30 trabajadores, con una facturación próxima al millón de euros.
La titular del Juzgado de lo Mercantil número Dos de Murcia ha nombrado como administrador concursal a Miguel Sánchez García, y ha dado un plazo de un mes a los acreedores para que presenten los créditos pendientes de pago.
Esta empresa, propiedad de José Luis Navarro, vocal de la Cámara de Comercio de Cartagena, y con sede en el polígono Cabezo Beaza, ha llegado a contar con una plantilla de cerca de 30 trabajadores, con una facturación próxima al millón de euros.
La titular del Juzgado de lo Mercantil número Dos de Murcia ha nombrado como administrador concursal a Miguel Sánchez García, y ha dado un plazo de un mes a los acreedores para que presenten los créditos pendientes de pago.

