Duro Felguera ha registrado pérdidas en el segundo semestre de 2023, con un saldo negativo de 21,8 millones de euros, en comparación con un beneficio neto de 5,1 millones de euros el año anterior. Las pérdidas se atribuyen principalmente al proyecto con Tata en Países Bajos, generando un déficit de 17 millones de euros, el 78% del total. El contrato, firmado en 2022 por 100 millones de euros, ha sufrido constantes retrasos, generando un incremento en los costes. La empresa rechaza cualquier responsabilidad en los retrasos y está negociando compensaciones con la compañía industrial.
José Miguel Bejos, propietario de Prodi, junto con Mota Engil, se convierte en el máximo accionista con el 54,6% de las acciones. Se anticipa cambios en el Consejo de Administración, donde podrían pedir la destitución del actual consejero delegado, Jaime Arguelles, responsabilizándolo del contrato deficitario. Se espera la designación de un nuevo consejero delegado alineado con los accionistas mayoritarios. Arguelles cuenta con una cláusula de indemnización de 27 meses de sueldo en caso de salida unilateral.