El mercado del gas ha tenido un reequilibrio gradual en 2023, después de un año marcado por las tensiones derivadas de la invasión rusa de Ucrania. A pesar de las caídas registradas en diciembre del año pasado, los precios siguen siendo elevados y volátiles, superando sus medias históricas tanto en Asia como en Europa.
Según el último informe de Crédito y Caución, esta tendencia se mantendrá hasta mediados de la década, debido a que los mercados mundiales aún se están ajustando tras la pérdida del suministro ruso por gasoducto a Europa. Aunque se espera una reducción de los precios después de 2025, gracias a la mejora de las capacidades de transporte del gas natural licuado, esta transición llevará tiempo.
La empresa proyecta que la demanda mundial alcanzará su punto máximo en los próximos años y comenzará a disminuir hacia la segunda mitad de la década de 2020. En un escenario de referencia, se espera una reducción del 7% en la demanda global para 2030 y del 42% para 2050 en comparación con los niveles actuales. Para Europa, estas cifras implicarán una caída del 28% para 2030.
A medida que las energías renovables ganen terreno, la cuota del gas en el mix energético disminuirá, pero a un ritmo menor que la del petróleo. China, India y Oriente Medio seguirán siendo las principales fuentes de crecimiento de la demanda, mientras que Europa, Japón y Estados Unidos registrarán una contracción.
En cuanto a la oferta, Estados Unidos es actualmente el mayor proveedor mundial de gas natural, seguido por Rusia e Irán. Sin embargo, se espera que Rusia recupere su posición como el principal proveedor en 2050, seguido de Qatar.