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Opinión | Salud y bienestar
Viernes, 03 de Mayo de 2024
Javier Pérez Pallarés

Respiramos la vida con Pepe Balsalobre

 

En esta ocasión vamos a charlar con mi compañero y amigo el Dr. Pepe Balsalobre Yago, oncólogo médico en el Hospital Virgen de la Caridad, miembro de la unidad de tumores de pulmón del Hospital General Universitario de Santa Lucía de Cartagena, e integrante del Grupo Español de Cáncer de Pulmón.

 

Vamos a abordar qué sucede con los pacientes tras ser diagnosticados por mis compañeros neumólogos de cáncer de pulmón, y sobre las novedades acerca de los nuevos tratamientos con inmunoterapia y terapias dirigidas.

 

Javier (J): Estoy al tanto de las nuevas terapias que utilizáis frente al cáncer de pulmón y el gran beneficio que nuestros pacientes están obteniendo gracias a ellas.  ¿Podrías comenzar por explicar qué avances recientes ha habido en el tratamiento del cáncer de pulmón?

 

Pepe Balsalobre (PB): Claro. En los últimos años, hemos presenciado avances significativos en el tratamiento del cáncer de pulmón, especialmente en el desarrollo de terapias dirigidas y en la inmunoterapia. Las terapias dirigidas están diseñadas para atacar específicamente las alteraciones moleculares presentes en las células tumorales, mientras que la inmunoterapia busca potenciar la respuesta inmunitaria del paciente contra el cáncer.

 

(J): ¿Podrías profundizar en cómo funcionan estas terapias dirigidas?

 

(PB): Las terapias dirigidas se basan en identificar alteraciones genéticas específicas en las células tumorales y que impulsan su crecimiento y desarrollo. Por ejemplo, en el caso del cáncer de pulmón, mutaciones en genes como EGFR, ALK o ROS1 pueden ser objetivos terapéuticos. Los fármacos diseñados para tratar estas mutaciones pueden bloquear específicamente estas alteraciones, y por lo tanto, frenar el crecimiento del tumor.

 

(J): ¿Y respecto a la inmunoterapia?

 

(PB): La inmunoterapia ha surgido como una estrategia prometedora en el tratamiento del cáncer de pulmón. Funciona estimulando el sistema inmunológico del paciente para que reconozca y destruya las células tumorales. Esto se logra mediante la inhibición de los puntos de control de nuestro sistema inmunitario. Esto ocasiona que el organismo luche de forma continuada contra las células tumorales.

 

(J): ¿Cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan estos tratamientos?

 

(PB): Uno de los desafíos principales es la resistencia adquirida a las terapias dirigidas. Aunque estas terapias pueden ser muy efectivas inicialmente, las células tumorales pueden desarrollar mecanismos para eludir el tratamiento con el tiempo. Además, en el caso de la inmunoterapia, no todos los pacientes responden de manera favorable, y la identificación de biomarcadores de respuesta sigue siendo un área de investigación muy importante.

 

(J): ¿Podemos decir que la quimioterapia ya no es el tratamiento de elección en el cáncer de pulmón?

 

(PB): La quimioterapia clásica no se ha abandonado en el cáncer de pulmón dado que sigue teniendo buenos resultados en la mayoría de los casos. Lo que ha ocurrido, es que se ha integrado en esquemas de combinación con inmunoterapia, o bien, ha quedado postergada a su utilización tras el fracaso previo a terapias dirigidas o a inmunoterapia.

 

(J): ¿Qué ha supuesto a nivel práctico el uso de estas nuevas terapias frente a la quimioterapia tradicional?

 

(PB): Hemos obtenidos muchos beneficios en distintos apartados. Respecto a supervivencia, los pacientes que por su tipo específico de cáncer de pulmón se pueden beneficiar de terapias dirigidas, estamos obteniendo supervivencias que en ocasiones triplican las obtenidas con los esquemas de tratamiento clásicos. Y respecto a la inmunoterapia, tenemos un grupo de pacientes considerable al que llamamos largos respondedores, los cuales mantienen una respuesta al tratamiento inmunoterápico muy prolongado, pudiendo superar incluso los 4 o 5 años.  

 

(J): Y respecto a estos nuevos tratamientos, ¿ha supuesto una disminución en la toxicidad que sufren los pacientes?

 

(PB): Desde luego hemos mejorado en la tolerancia que presentan los pacientes a estos nuevos tratamientos. No podemos decir que estén exentos de toxicidad, pero es cierto que en las evaluaciones de calidad de vida, en la inmensa mayoría de los estudios los pacientes tratados con estas nuevas terapias presentan una mejoría significativa frente a la quimioterapia. En definitiva, podemos decir que hemos ganado en supervivencia y en calidad de vida.

 

(J): ¿Cuál es su visión del futuro en cuanto al tratamiento del cáncer de pulmón?

 

(PB): Soy optimista sobre el futuro. Creo que  la continua investigación y el desarrollo de terapias más personalizadas y precisas, está permitiendo mejorar significativamente los resultados para los pacientes con cáncer de pulmón. Es crucial seguir investigando en áreas como la resistencia adquirida, la identificación de biomarcadores y la optimización de terapias combinadas para seguir avanzando en la lucha contra esta enfermedad.

 

(J): Muchas gracias por compartir sus perspectivas y por su tiempo, Doctor Balsalobre. Ha sido realmente informativo y es inspirador ver el progreso en el campo del cáncer de pulmón.

 

(PB): Ha sido un placer, Javier. Siempre es gratificante discutir estos temas y contribuir al avance del conocimiento en este campo.

 

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