
El aumento de tipos de interés continúa atacando la estructura de costes de las empresas españolas. El dato exacto es que el 67% ya no puede financiarse correctamente debido a los niveles de tipos. Hace un año ese porcentaje estaba quince puntos por encima. De este 67%, el 10% considera que esta evolución de tipos está teniendo un elevado impacto en su capacidad de financiación.
La inflación además ha obligado a las tejido empresarial español a aumentar sus costes tanto de aprovisionamiento como laborales. Algunas de estas no han visto un incremento en el precio final de sus productos y servicios, lo que nos lleva al estremecedor dato de que un 66% ha reducido sus márgenes comerciales. Esto afecta también a la cartera de los clientes, que ante la inflación, prefieren ser más precavidos con sus compras, lo que ha provocado una caída de ventas del 27%. En algunos casos, ha ocasionado inclusive una pérdida de clientes.
El endurecimiento económico que han tomado como medida los bancos centrales para combatir la inflación tiene como consecuencia un incremento de tipos de interés que merma su financiación. El dato de la tasa de interés del Banco Central Europeo en junio de 2024 se sitúa en un 4,25%.
UNA SITUACIÓN DIFÍCIL PARA LAS PYMES ESPAÑOLAS
Esta estrategia lleva desde 2022 ahogando las pequeñas y medianas empresas españolas. Casi la mitad de ellas (un 45%) afirman que sus decisiones de inversión y financiación se han visto afectadas por los incrementos de los tipos de interés.
La votalidad del entorno económico ha aumentado la incertidumbre de las pymes, que ahora se enfrentan a problemas para ejercer su toma de decisiones de forma adecuada. Este asunto es de suma importancia, ya que en España el 62,5% de los asalariados trabajan en empresas de hasta 250 empleados.
Las dificultades para la financiación, además, ponen en peligro a este tipo de empresas, ya que les dificulta aún más las posibilidades que tienen para crecer.












