
Durante 2023, un total de 25.561 empresas en la Región de Murcia, que representan el 28% del total, necesitaron financiación para sostener sus operaciones, según Aválam. Los autónomos y las empresas con hasta cinco trabajadores fueron los que más demandaron estos servicios, recurriendo a diversos instrumentos financieros para hacer frente a sus necesidades.
Para cubrir esta demanda, las compañías utilizaron varias opciones financieras: el 29% optó por créditos a proveedores, el 27% por préstamos bancarios y el 23% por líneas de crédito o descuento bancario. Otros mecanismos empleados incluyeron los créditos ICO (15%), confirming (15%) y los avales proporcionados por sociedades de garantía recíproca como Aválam (8%).
Una vez obtenida la financiación, las empresas destinaron estos recursos principalmente a tres áreas: el 47% lo invirtió en circulante, el 43% en equipos productivos y el 27% en inmuebles.
La sociedad de garantía recíproca (SGR) de la Región de Murcia proporcionó financiación por valor de 50 millones de euros a pymes y autónomos, a través de 402 avales formalizados, 38 más que en 2022. A nivel nacional, las 18 SGR de España aportaron 2.572 millones de euros, un 13% más que el año anterior, gracias a 23.598 avales formalizados. Para 2024, las SGR prevén facilitar un total de 2.775 millones de euros, manteniendo un papel fundamental en la canalización de los fondos Next Generation EU.
Luis Martínez de Salas, director general de Aválam, destacó el creciente interés de las empresas de la Comunidad Autónoma por los servicios de la SGR, considerándolos "imprescindibles para seguir ayudando al tejido productivo y fomentar el crecimiento económico y la creación de empleo en la Región de Murcia".
En el periodo 2022-2023, el 42% de las pymes de la Comunidad mantuvieron su facturación, el 30% la incrementó y el 28% disminuyó. Sin embargo, en términos de beneficios, la situación fue menos favorable: el 52% de las empresas reportaron una reducción en sus ganancias, el 28% las mantuvo y solo el 20% logró aumentarlas. Esta caída de beneficios se debió en gran parte al aumento de los gastos financieros, que afectaron al 52% de las empresas.










