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En las viviendas que están en la costa la humedad es un problema, más cuando en muchos casos hablamos de pisos que solo se abren durante el periodo vacacional. Aquí hay humedad por condensación, así que la lucha de los propietarios pasa por eliminar la humedad en muros y paredes, los cuales a veces terminan negros por el moho.
La ventilación es esencial
Si estamos en casa, lo mejor que podemos hacer para que no haya humedad es ventilar todo lo posible. Abriendo las ventanas se crea una corriente que se lleva la humedad, aunque lo cierto es que esto no siempre funciona porque el aire viene muy cargado de agua.
Las mejores horas para bajar estos valores son las centrales, cuando hace más calor. Hay que encontrar un equilibrio entre rebajar la humedad y no subir mucho la temperatura interior. En este sentido, nos podemos ayudar de un higrómetro, el cual mide la humedad. Así, cuando veamos que sube demasiado abrimos un poco la ventana y la cerramos al bajar.
Los deshumidificadores son de mucha ayuda
Dentro de los inmuebles de la costa, los deshumidificadores son esenciales. Estos son electrodomésticos que extraen el agua del ambiente y que funcionan con un compresor. En la actualidad, se pueden programar, de forma que si los dejamos enchufados se pondrán en marcha al alcanzar un tanto por ciento de humedad prefijada.
Por ejemplo, un 70 % de humedad ya comienza a ser demasiado, así que se puede dejar programado con esa cifra. Cuando la vivienda la alcance, la máquina se pone en marcha y va pasando el agua que extrae del aire en un depósito.
Mejorar el aislamiento del inmueble
Por norma general, las casas que se edificaban en la playa no solían tener las mejores calidades, en especial si se construyeron hace ya unas décadas. De esta manera, algo que funciona bien a la hora de luchar contra la humedad es mejorar el aislamiento, lo que significa cambiar las ventanas por unas de más calidad.
Así, se consigue que la humedad no se cuele por las ventanas y que no se produzca condensación, lo cual es un problema que ocurre cuando no son de buena calidad. Además, las viviendas suelen estar vacías en invierno, lo que favorece la condensación.
Pintar las paredes con pintura antihumedad
A veces, el problema es que cuando llegamos a disfrutar de unos días de descanso nos encontramos con que hay zonas que están negras. Esto pasa, sobre todo, alrededor de las ventanas si no son de buena calidad y en las esquinas.
Una vez sustituidas las ventanas, lo mejor que podemos hacer es emplear pinturas especiales contra la humedad. Tienen un tratamiento que impide que aparezcan esas manchas negras tan desagradables, las cuales están compuestas por hongos y moho.
Es más que probable que veamos que hay humedad, en forma de pequeñas gotas de agua, pero se puede quitar con una bayeta y no aparecerán los mohos que son perjudiciales para la salud respiratoria. Ya en casa, lo único que hacer es quitar ese exceso de humedad y ventilar, por lo que ya no aparecerá mientras estemos allí.

