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La inflación anual estimada en julio se sitúa en el 2,8%, según el indicador adelantado del Índice de Precios de Consumo (IPC) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este descenso de seis décimas respecto a junio (3,4%) se debe principalmente a la caída de los precios de la electricidad y la alimentación, así como a un menor incremento en los precios de ocio y cultura en comparación con el mismo mes del año pasado.
La tasa anual de la inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, también se ha reducido en dos décimas, situándose en el 2,8%. Por su parte, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) muestra una variación anual del 2,9%, siete décimas menos que en junio.
Además, los precios de consumo registraron en julio una tasa mensual del -0,5% respecto al mes anterior.



