A los propietarios de Aeromur se les agotan la paciencia por los continuos retrasos y los recursos financieros
El retraso de más de un año en la apertura del aeropuerto de Corvera está poniendo en una difícil situación económica a la empresa concesionaria, Aeromur, liderada por los grupos Sacyr y Fuertes. También podría tener dificultades la propia Comunidad Autónoma, que avaló un crédito de 200 millones de euros con los que la concesionaria obtuvo créditos.Fuentes de los grupos que integran Aeromur (que lo completan Terrazos El Pilar, Cajamurcia y CAM) han reconocido que están renegociando los créditos con las entidades bancarias, mientras a los inversores empresariales se les agota al paciencia al comprobar que la previsión de apertura del aeropuerto, mediados de 2011, se está prolongando por razones no bien explicadas.
El retraso se debió, en un principio, a las dificultades de la negociación con Aena para traspasar al nuevo aeropuerto todos los vuelos civiles hacia y desde la Región. Esta dificultad se resolvió finalmente en noviembre del pasado año con el protocolo firmado entre la secretaría de Estado de Transportes y la Comunidad Autónoma.
Otro escollo en el camino fue el pasillo aéreo que se concedió al aeropuerto, tan inútil, según los técnicos, que sería imposible operar a tan baja altura.
Por último, está el aparente excesivo tiempo que está llevando a IATA y Aena la verificación de los aspectos técnicos de la torre de control, las pistas, los sistemas de navegación y un largo etcétera.
Entre tanto, los socios de Aeromur están haciendo frente al pago de los créditos sin recibir un solo ingreso, lo que está poniendo la 'caja' en un nivel insostenible.
Hace unos días se llegó a plantear por parte de la la concesionaria la presentación de un preconcurso de acreedores, lo que fue finalmente descartado. Hoy, las mismas fuentes han señalado que se están renegociando los créditos mientras el consejero de Obras Públicas, Antonio Sevilla, afirma que no hay riesgo de que los acreedores vayan a ejecutar los avales de la Comunidad. Pero lo cierto es que los recursos se han agotado y la instalación portuaria sigue sin estar operativa.

