Imagen de archivo
Los productores de frutos secos en la Región de Murcia están atravesando una de las peores crisis de su historia. La falta de lluvias y la ausencia de soluciones ante la sequía han puesto en jaque a las cooperativas de almendra, que esperan una cosecha muy reducida este año. Se estima que la producción de almendra en cáscara podría alcanzar apenas entre 130 y 180 kilogramos por hectárea en el sistema convencional, y entre 50 y 130 kilogramos en ecológico.
La Federación de Cooperativas Agrarias de Murcia (FECOAM) ha advertido que, a pesar de las reducciones en la producción, los costes de recolección y acondicionado se mantienen, poniendo en riesgo la rentabilidad del sector. Este es el tercer año consecutivo con pérdidas récord, y las cotizaciones actuales no reflejan el aumento necesario en el precio unitario para cubrir los costes de producción, lo que podría vulnerar la Ley de la Cadena Alimentaria.
Ante esta crítica situación, las cooperativas han solicitado la intervención del Observatorio de la Cadena Alimentaria y el apoyo urgente de las administraciones estatal y regional. Las cooperativas subrayan que sin estas medidas, la continuidad de muchas centrales está en peligro, especialmente en comparación con otras zonas productoras que no enfrentan las mismas adversidades climáticas y económicas.



