La reducción de la jornada laboral de las actuales 40 horas semanales a 37,5 afectará a más de 480.000 autónomos que emplean a un millón de asalariados, según los cálculos difundidos este miércoles por la organización de autónomos UPTA. La asociación considera que la fórmula del 40/40 (40 horas semanales durante 40 años) está desfasada y no refleja la realidad actual de la productividad en los negocios.
UPTA sostiene que la productividad no está directamente relacionada con el número de horas trabajadas, sino con la eficiencia y la formación. Según la organización, sólo el 40% de los autónomos empleadores dispone de equipamiento digital, lo que limita la transformación de los pequeños negocios y su capacidad para adaptarse a la reducción de horas laborales sin que disminuya la productividad.
"Es fundamental que, junto a la reducción de jornada, se implementen mecanismos de apoyo para la digitalización y formación de los empleados", afirma UPTA, que considera necesaria una transformación del tejido productivo. La organización pone como ejemplo a otros países europeos donde la reducción de la jornada ha ido acompañada de mejoras en formación y digitalización, resultando en un incremento de la productividad y mejoras en la conciliación de la vida personal y laboral.
Sin embargo, denuncian que el 60% de los pequeños empresarios sigue resistiéndose a la digitalización. Para Eduardo Abad, presidente de UPTA, la reducción de la jornada laboral es clave para retener al personal y mejorar la motivación en los equipos. Abad insta al Gobierno a encontrar un equilibrio con los agentes sociales y avanzar en una modificación legislativa que recoja el mayor consenso posible.
"Es urgente debatir los tiempos de trabajo en el colectivo autónomo y tomar medidas que aseguren una transición exitosa hacia modelos laborales más eficientes y equitativos", concluyó Abad.