Pedro Martínez
Doctor en Farmacia y licenciado en Ciencias Químicas ha ejercido durante 40 años en la sanidad pública. Jefe de Servicio del Laboratorio Clínico del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia, y profesor asociado de Bioquímica Clínica y Patología Molecular de la Universidad de Murcia, su espíritu inquieto y emprendedor y el amor al mundo del vino le ha llevado a ser propietario de dos magnificas bodegas: Baigorri, en la Rioja Alavesa, y Granbazán, en Galicia. Con una producción artesanal que supone un compromiso del cuidado en todos los procesos de elaboración, sus vinos están en “más de 37 países y seguimos trabajando para expandir la red de distribución”. La tradición y la artesanía se alinean a la perfección con su permanente apuesta por proyectos pioneros en I+D+I.
Usted es farmacéutico de profesión, ¿qué le llevó a adquirir su primera bodega y adentrarse en el mundo del vino?
En primer lugar, fue mi espíritu inquieto y emprendedor y el amor al mundo del vino. Cuando era joven en mi pueblo, mis amigos Ginés y Pedro Estrada tenían una viña y elaboraban vino de forma totalmente artesanal, con el proceso de pisado de la uva incluido, el prensado, las fermentaciones, etc. y a veces yo les echaba una mano. Me parecía un proceso divertido e interesante y, además, el resultado es que el producto elaborado estaba bueno. Cuando vi por primera vez Baigorri, me sentí impresionado por el aspecto vanguardista de la bodega y la forma de trabajo, lo que casaba con mi mentalidad y mi forma de ver el mundo del vino, que siempre me ha interesado mucho, hasta el punto de estar a día de hoy donde estoy. Igualmente, me sentí muy atraído por el concepto de la atemporalidad que emana de su estructura, así como de su diseño y concepción exclusiva como edificio al servicio de la elaboración artesanal de vino. Viniendo del mundo de la salud en el que he estado 40 años, me daba la impresión de estar en el lugar adecuado en todos los sentidos: viñedos únicos en un terruño diferente a todo lo que había visto (y había viajado bastante), un clima inigualable y unas instalaciones inimaginables y, por supuesto, con un gran equipo humano y profesional que hemos podido ir perfeccionando a lo largo del tiempo. Pensé que era un milagro y acepté el reto de montar un gran proyecto, único y diferente, con mi impronta y experiencia profesional acumulada, y en ello estamos, seguimos aprendiendo un poco más todos los días.
Desde el año 2007 usted es el propietario y presidente de Bodegas Baigorri, ubicadas en Álava, ¿cuál es la seña de identidad de su bodega?
Si definimos la identidad como el resultado de una serie de factores que conforman ese todo, le puedo citar algunos.
El primero de ellos está basado en el principio de la gravedad como aliado. Hemos estado años haciendo pruebas con diferentes procesos de elaboración para ver el aporte de la gravedad en el resultado final del vino y, efectivamente, comprobamos que los nuestros son mucho más frutales, elegantes y finos que los que resultan tras la utilización de bombas (proceso industrial). El segundo, lo forman las personas que componen el equipo pues se trata de profesionales de diferentes lugares del país, incluso de otros países y a todos nos une el común de la pasión por un proyecto con el que se sienten identificados e ilusionados y ponen toda su energía e imaginación al servicio del mismo. En Baigorri, somos una familia, desde el que tiene más responsabilidad al que tiene menos, y todos nos sentimos iguales de útiles, considerados e ilusionados. Compartimos nuestras alegrías en los momentos buenos, así como nuestro pesar en los menos buenos (que, a pesar de ser menos, no dejan de ser lecciones de vida de las que aprendemos como grupo). En tercer lugar, somos una empresa familiar con esos claros signos de identidad, responsabilidad y pasión por nuestro trabajo. Mi hijo, mi yerno y mi sobrino son tres pilares básicos en la empresa sin los que no se contempla la garantía y la seguridad de un futuro prometedor. Considero que tienen una preparación más específica que la mía y por tanto están totalmente capacitados para coger las riendas de forma definitiva cuando llegue el momento, aunque ya lo van haciendo poco a poco.
Una de las principales características de Bodegas Baigorri es que basan su labor en los valores de calidad y excelencia de los productos y servicios que ofrecen, ¿cómo trabajan para ello?
Existe una unidad de investigación integrada en el departamento de Enología que está en contacto continuo con algunos centros de investigación (Tecnalia, Universidades de la Rioja y Navarra, Azti-Bilbao, Universidad Pública Vasca…) y desde la que continuamente se está haciendo seguimiento en cuanto a las tendencias relacionadas con la calidad, tanto a nivel de campo como de la enología. Muchos de los proyectos que se han llevado a cabo durante estos años, ya se han integrado en los procesos de elaboración, en busca de la calidad y excelencia. Por ejemplo, hemos buscado hacer procesos de selección de plantas en campo con mayores índices de calidad tales como disminución del tamaño de baya, aumento de los índices de color, variedades resistentes al cambio climático, etc. esto en cuanto al campo; en cuanto a los procesos de elaboración y envejecimiento, seguimos idénticos caminos que en lo anterior. Investigamos con diferentes tipos de barricas y otros medios de envejecimiento, empleo de levaduras autóctonas aisladas y seleccionadas por nosotros, así como levaduras acordes al cambio climático, esto último es un proyecto de investigación en el que llevamos tres años.
Aplican en su proceso de elaboración las I+D+I, ¿están trabajando ya con inteligencia artificial?
Actualmente es uno de los puntos en desarrollo dentro del departamento de I+D+I. Es cierto que se habla mucho de la IA pero las aplicaciones del sector del vino están más ralentizadas por su carácter más tradicional; de todas formas, ya disponemos de la información adecuada para el uso correcto de la misma, pues conocemos de su aplicabilidad a todos los niveles desde los viñedos, donde a través de drones, se monitoriza las condiciones del suelo, necesidades de humedad del mismo, calidad de la cosecha, enfermedades tempranas en las cepas, hasta en la elaboración, donde a través de sensores se controlará totalmente la elaboración e incluso el sabor y la calidad del vino en función de cómo se desarrolle el proceso e incluso el uso de otros sensores capaces de determinar el tiempo ideal del envejecimiento. A través de la IA, podremos ver las preferencias de consumidores, así como tendencias en el mercado, perfiles de consumidores, etc., algo muy útil para satisfacer las futuras demandas. Igualmente, va a ser muy útil para determinar la eficiencia en la cadena de suministros, optimizar los niveles en las gestiones de inventarios, minimizando costos y garantizando una mayor eficiencia. El uso de etiquetas inteligentes donde se almacena toda la trazabilidad del vino e incluso sus opciones de maridaje. Igualmente, estamos trabajando el empleo de corchos inteligentes que van soltando sulfito en función de las necesidades del vino. Por último, el uso de programas para que los clientes puedan personalizar sus gustos y preferencias, indicándoles donde están las mejores ofertas de sus vinos preferidos.
¿Cómo trabajan ustedes para preservar la sostenibilidad y el medio ambiente?
Primero, con respeto a lo más valioso que tenemos que son las viñas y las personas, que de una u otra forma participan en la actividad que desarrollamos, y después con coherencia e integridad, es decir, viendo las diferentes partes como un todo y el todo dependiente de las diferentes partes. No tiene mucho sentido que seas muy respetuoso con el medio ambiente si después derrochamos agua en los procesos u ofrecemos condiciones precarias a nuestros trabajadores. De eso va la sostenibilidad, de encontrar un equilibrio entre lo económico, lo social y lo medioambiental y su interdependencia. Además, la bodega desde su creación ha tenido presente la sostenibilidad y su impacto ambiental. Hoy esto se ha certificado en dos normas de talla internacional como es el Fair 'n Green y B-Corp siendo pioneros en la acreditación nacional. La bodega está enclavada en la falda de una ladera, y semi enterrada, con lo que las pérdidas de calor y frío son mínimas. Además, se acompaña con un sistema de climatización suministrado con placas solares fotovoltaicas que a su vez también suministra energía a la bodega para otras funciones.
Explíqueme un proceso muy característico de su empresa como es el de la gravedad, que evita cualquier tipo de remonte mecánico
La gravedad es el primer proceso que el hombre aplicó en la elaboración de vino. Primero con remontes físicos y ya posteriormente, con la industrialización se perdió la esencia de la producción artesanal. Realmente lo que la bodega busca es una vuelta a los orígenes produciendo vinos artesanales con el compromiso del cuidado en todos los procesos de elaboración. Previamente toda la uva que utilizamos pasa por mesas de selección y despalillado y las bayas ya limpias, bajan al siguiente nivel cayendo a los ORYS (depósitos de acero inoxidable de transporte de la uva de máxima capacidad 2000 kg). El remontado permite respetar el régimen natural de los fluidos sin dañar la sobre extracción de la uva. Es el mejor sistema para hacer vinos redondos y elegantes, preservando la fruta en el proceso.
Otra de las características en su producción es que no utilizan bombas para el traslado de la uva ni para el remontado de los depósitos, que puedan dañarla.
Así es, eso implica respeto y pureza en la elaboración y nos permite hacer vinos naturales.
Sus uvas son vendimiadas a mano y procesadas de la forma más delicada posible, para transformar el sabor genuino de esa misma naturaleza en vino, ¿estamos ante un proceso artesanal?
Por supuesto, pues como bien decíamos anteriormente, el compromiso con la excelencia, nace en el campo. La bodega cada vez dedica más tiempo y recursos en el control del viñedo. Por supuesto las uvas son vendimiadas a mano en su momento óptimo de maduración que es controlado por el laboratorio. Además, durante todo el proceso biológico de la planta, la atención a la misma en cada una de sus fases es crucial para la obtención de una baya de calidad en el momento adecuado. Tratamos de cuidar a nuestras plantas como un jardinero cuida las suyas en sus diferentes etapas a lo largo de cada ciclo.
¿Qué beneficios aporta al vino el clima y la tradición de la Rioja Alavesa?
El mesoclima de Rioja Alavesa es único a nivel mundial. La expresión del tempranillo en esta zona tan reconocida, no tiene parangón. La acidez, el suelo y el clima son las claves para hacer estos vinos tan afamados. Precipitaciones en torno a 550 litros por año con veranos suaves y otoños secos, producen una calidad y un terciopelo en estos vinos, que son reconocidos nacional e internacionalmente.
Baigorri se ha convertido en una de las empresas más premiadas dentro del sector. Como muestra han recibido galardones de los premios Decanter World Wine Awards 2022, quizás uno de los certámenes de mayor prestigio e influencia a nivel mundial. Además, el Real Casino de Madrid le concedió el Gran Oro al vino Finca de la Canoca, ¿qué supone para ustedes estos reconocimientos?
La bodega lleva recibiendo galardones ininterrumpidamente desde el año 2007. Está claro que son reconocimientos, indicadores sobre nuestro trabajo y que los mismos nos ayudan a seguir superándonos día a día y saber que estamos en camino correcto. De todos los premios que nos dan, los que más nos gustan son aquellos que se hacen con cata a ciegas, es decir sin ver la etiqueta de la bodega. Estos nos suponen un estímulo especial porque con apenas 20 años de existencia estamos luchando en un segmento medio y alto en el que se encuentran bodegas de más de un siglo. Pero aparte de estos premios, en nuestro ADN está la impronta de la mejora continua como principio de nuestro quehacer diario y el de comprobar como todas las planificaciones que se hicieron a finales del año anterior, se van cumpliendo. Esto es un no parar, con el aliciente incluido que cada año se empieza desde cero, lo que te permite corregir errores y planificar nuevos retos, algo totalmente motivador. Como verá, la clave está ligada a la pasión que todo el equipo le ponemos al proceso en el que estamos inmersos y que los resultados nos retroalimenten la misma.
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¿Con qué finalidad se ha unido Bodegas Baigorri al movimiento B Corp, un movimiento global de personas que utilizan la fuerza de las empresas para resolver los problemas sociales y ambientales del siglo XXI?
La finalidad claramente es la de seguir mejorando y para ello nos hemos unido a la comunidad de vanguardia a nivel global en un ámbito multisectorial, lo que pensamos nos va a ayudar a mejorar, aunque solo sea por el simple hecho del contagio y cuestionamiento de cómo uno hace las cosas. Además, con el continuo afán de mejora esto nos lleva a seguir dando pasos, entendemos, en la dirección más adecuada a día de hoy pero también para mañana. Rodearte de empresas y por ende de personas que cuestionan, que se atreven a hacer las cosas de manera diferente y que piensan a medio y largo plazo, parece “connatural” a la esencia de Baigorri. Al formar parte de B Corp, como el seguir certificándonos en Fair´n Green, asumimos de forma explícita el compromiso de esa mejora continua, pues en cada período necesitamos mostrar mejoras en una o más de las diferentes áreas evaluadas. De alguna forma es muy útil en un sentido práctico, más allá del reputacional y el valor objetivo que puede sumar a la marca en sí, pues primero tienes que medir y ver dónde estás. Esto es un paso clave para sentar las bases de mejora y unos objetivos desafiantes, pero realmente alcanzables.
¿Realizan en la empresa labores de Responsabilidad Social Corporativa?
Por supuesto, desde que empezamos en 2007. Este concepto se basa en un compromiso ético y voluntario que aceptan las empresas con la finalidad de llevar a cabo sus actividades de forma sostenible, preocupándose por sus empleados, el medio ambiente y el entorno tanto interno como externo. La empresa se implica en la sociedad en su totalidad ya que no solo nos interesan los beneficios, sino que nos preocupamos por el medioambiente, la ética, las causas humanitarias, etc. Esto nos ha permitido tener una buena reputación, atraer talento, fidelizar clientes y también ahorrar costes de cara a las instituciones e incluso a la valoración que se hace sobre las empresas, estos contenidos refuerzan considerablemente la imagen. Colaboración con distintas instituciones con fines humanitarios. Últimamente se está diseñando la creación de una Fundación para estos fines exclusivamente.
Ustedes también han sido reconocidos por la guía de vinos gourmet, ¿es el vino un producto caro y exclusivo?
Está claro que la sociedad demanda productos delicatessen sanos y equilibrados, así como que nosotros estamos comprometidos con la excelencia en la calidad lo cual es nuestro Leitmotiv. No estamos programados para hacer un vino más y tenemos una política de precios contenidos si los comparamos con otros vinos. No somos caros, aunque sí somos exclusivos por nuestra forma de trabajar, porque no elaboramos más de 490.000 botellas.
Baigorri se encuentra en un edificio que se adapta a la topografía existente y desarrolla de manera armoniosa toda su estructura bajo la superficie. Un lugar donde se puede contemplar cómo se desarrolla todo el proceso de elaboración de vino, que fue diseñado y construido por el arquitecto Iñaki Azpiazu.
Iñaki Azpiazu, ya fallecido, fue un gran amigo y un genio de la arquitectura que supo integrar algo que nadie hasta la fecha había hecho: enología y arquitectura. Además de arquitecto, era un hombre al que le encantaba el vino y siempre quiso hacer un proyecto arquitectónico integrado de estas características. De alguna manera impresiona Baigorri a los visitantes porque todo tiene una razón de ser y está conectado dentro de un movimiento racional donde el gran y único protagonista es el vino. En aquellas ferias internacionales en las que nos han pedido la maqueta para su exposición, todos los críticos han coincidido en que se trata de una obra inigualable y difícilmente repetible en la que, por primera vez en la vida, se ha diseñado una estructura pensada exclusivamente para hacer vino. Aunque no te guste el vino, simplemente como obra arquitectónica merece la pena ser visitada.
En la bodega se pueden vivir experiencias en torno al vino y, además, cuentan con un restaurante que ofrece un viaje por la tradición de la cocina y la modernidad ¿cómo vive el cliente esta experiencia?
Podría describir la bodega ampliamente, pero la magnitud del proyecto solo es capaz de ser dimensionada cuando se visita la misma. Hay un departamento exclusivo de relaciones públicas donde continuamente se están proponiendo nuevas experiencias para los más de 30.000 visitantes que recibimos al año. Un 40% de otros países.
¿Cuál es el motivo que les llevó a adquirir en el año 2017, las bodegas Granbazán en Rías Baixas?
Siempre he sentido algo especial por el vino blanco, porque la metodología utilizada para su elaboración, difiere del tinto. Digamos que a simple vista es más sencilla, lo que requiere mucha imaginación, si pretendes hacer algo singular; y como no paro de leer, mis referencias con respecto al mismo siempre fueron en Europa los vinos de Borgoña y los Riestling alemanes. En mis viajes por la primera, me di cuenta que era casi imposible que un español pudiera entrar allí pues se trata de un coto cerrado con familias y tradiciones de mucho tiempo y no es posible encontrar un hueco en el que participar con total garantía. En el caso de Alemania, en las zonas del Rhin, Mosela y el Sarre, ocurre algo similar pero digamos que el destino me llevó a vislumbrar la posibilidad de adquirir algo muy interesante, como es el caso de una bodega del VDP, que son pocas pero de mucha calidad y muy buena reputación a nivel mundial. Estuvimos viendo algunas bodegas, pero cuando vimos Granbazán, yo me quedé impresionado y pude comprobar que, con ese viñedo y esos suelos graníticos, se podían elaborar unos vinos blancos de fama mundial, que no envidiasen a ningún otro lugar, como así está sucediendo. Me traje a un joven enólogo chileno que conocí en Alemania, con amplia experiencia en vinos blancos por todo el mundo, que llevaba varios años trabajando en Heymann Löwestein (otra de las referencias mundiales del vino blanco) y con el que coincidía completamente a la hora de las elaboraciones y de entender la viña y aquí estamos, aprendiendo, aportando nuestro valor añadido y motivándonos día a día en un proyecto que en seis años se ha disparado y va como un tiro. Hemos cogido una línea de sparkling (vino espumoso albariño) y de tinto gallego. Y a esto hemos de sumarle el proyecto de Valdeorras que va viento en popa.
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Bodegas Baigorri y Bodegas Granbazán se han convertido en las primeras empresas de España en obtener el certificado de sostenibilidad, por parte de FAIR´N GREEN, el sistema holístico alemán para la viticultura sostenible.
Sí, así es. Fue y es un desafío muy importante que nos planteamos. Como se suele decir, lo que no se cuenta no se sabe, por eso buscábamos una forma de hacerle llegar en último término al consumidor lo que hacemos de bodega para adentro y revalorizar la marca y la tierra en base a hechos. Después de un profundo y exhaustivo análisis de las diferentes certificaciones, sus exigencias, alcance y repercusión, entendimos que B Corp y Fair´n Green eran sin dudarlo los más desafiantes por su nivel de exigencia, pero al mismo tiempo, más coherentes al tener en cuenta la totalidad de nuestra actividad tanto dentro de la viña, hasta llegar al producto final, como por su trasversalidad en los pilares de la sostenibilidad, económico, social y medioambiental. Para nosotros quedarse solo con el último, no tiene sentido. Así que Fair´n Green se destaca, aunque de origen alemán (grandes precursores de la ecología) por su visión holística de la arquitectura sostenible. El contar con bodegas que admiramos por su labor, también nos ofrecen una confianza adicional.
Bodegas Granbazán también cosecha reconocimientos y en la 39 edición del del concurso de vinos internacionales más prestigioso del momento, International Wine Challenge, ha reconocido el vino Limousin como uno de los mejores albariños del mundo.
Aunque hablamos de dos bodegas, se trata de un mismo equipo que trabaja en dos zonas distintas. Eso sí, respetando el carácter diferenciador que sabemos existe e incluso la filosofía de trabajo porque, aunque hablamos de vino, ya he expresado anteriormente que la forma de abordarlo en muchos casos difiere. Hay un muy buen entendimiento entre Baigorri y Granbazan. En cuanto al Limousin, comentarle que se trata de un excelente vino y que fue el primero en Rias Baixas que mi antecesor en la bodega empezó a elaborarlo en barricas de madera. El albariño y la madera no se llevan bien si la convivencia es prolongada, hay que hacerlo durante poco tiempo. Últimamente hemos eliminado las barricas de 225 litros y estamos utilizando fudres austriacos de gran calidad, en los que el contacto entre volumen de madera y de vino es menor, estamos haciendo algo más exclusivo y parece ser que nos lo reconocen.
En los inicios de Baigorri, apenas había venta internacional, porque era una bodega joven en un mercado maduro como el de Rioja, sin embargo, hoy en día ya han llegado a exportar casi 50% de la producción, ¿pretenden alcanzar más mercados?
Así es, al principio cuando se adquirió la bodega las ventas internacionales eran prácticamente nulas. A mi llegada, mi amigo Javier Ruiz de Galarreta, CEO de Araex (Asociación de Exportadores de Rioja Alavesa) nos ofreció la posibilidad de incorporarnos al grupo y los años que hemos estado, la experiencia ha sido muy positiva tanto en ventas como en contactos y sobre todo en aprendizaje. Guardo una gran amistad personal y profesional con Javier al que le debo mucho. Posteriormente, cuando se adquirió Granbazan, consideramos que ya teníamos un portfolio suficientemente interesante como para ir por nuestra cuenta y nos independizamos. Actualmente, estamos ya en 37 países y seguimos trabajando para expandir la red de distribución a más países. Queda mucho por hacer y la tarea no es fácil pues el contexto internacional general va en contra del sector del vino, pero confiamos en nuestro carácter diferenciador y el valor añadido del producto que ofrecemos, en establecer relación con socios sólidos que apuntan en la misma dirección que nosotros y con un importante know-how en sus mercados que permita un establecimiento de la marca más allá de las tendencias. Nosotros buscamos desde el principio la atemporalidad de la marca y ser un valor seguro para el consumidor y, poco a poco lo vamos consiguiendo.
¿Cómo van las ventas de ambas bodegas y qué expectativas tienen para el futuro?
Podemos decir que las ventas de ambas bodegas van en la buena dirección y que hasta ahora se consiguen los objetivos que nos proponemos a lo largo del año. Salvo el año de la pandemia y el siguiente, todos los demás han ido en positivo y esperamos seguir así. Somos un grupo joven, en plena expansión, que intentamos aportar un valor añadido y vamos abriendo continuamente nuevos nichos, tanto a nivel nacional como internacional, por tanto, lo esperado es el resultado obtenido. Ahora bien, cada día el nivel de competitividad es mucho mayor, aunque con ello ya contábamos y no nos asusta por ahora. Estamos preparados para ello. Y lo más importante, la distribución tanto nacional como extranjera, ve en nosotros un grupo serio, profesional, con experiencia y con un largo margen de mejora a raíz de la calidad de nuestros productos y la evolución que ha visto llevamos en los mismos y está apostando por ello.
¿Consideran invertir en una tercera bodega o en la región de Murcia?
Contamos con Baigorri en Rioja Alavesa y con Granbazán en Rías Baixas y estamos elaborando alrededor de 50.000 botellas de godello en bodega amiga en Valdeorras. Lo lógico, si las cosas siguen así, es que tarde o temprano acabemos instalándonos en este lugar. No lo hemos hecho aún porque es complicado y no encontramos lo que realmente vamos buscando, pero sé que tarde o temprano daremos con la tecla. En cuanto a la región de Murcia, como bien sabe, el mundo de los negocios es un mundo de oportunidades y en esta zona no se han dado por dos motivos, el primero porque no hemos prestado mucha atención y tampoco se han dado las circunstancias adecuadas y el segundo, se debe a que lo que nos pudiera gustar sabemos que no está en venta. Es una zona en la que se hacen excelentes vinos todo ello consecuencia de los grandes profesionales que existen y los magníficos viñedos que atesoran.
¿Hacia dónde caminan las bodegas de su propiedad?
En esta segunda etapa de mi vida creo haber sentado las bases de una empresa moderna que espero disfruten mis nietos. Una empresa equilibrada y solvente con sus tres patas sólidas: La empresarial, la de ingresos recurrentes y la financiera. Cuando empecé en esto, lógicamente me busqué mis referencias y claro chocaba que estaba creando algo que intentaba comparar y posteriormente competir a las primeras de cambio con bodegas de más de un siglo, algunas se conocen de antes de 1600. En lo que más esfuerzo he tratado de poner siempre es en el concepto de la atemporalidad. Tratamos de sentar las bases de algo serio y perdurable, no me interesan las modas, aunque sí la evolución que lleva el mundo. Mi forma de ser y de pensar es la continuación de cómo era mi padre, una persona humilde que nunca fue a la escuela y que empezó a trabajar desde muy joven y siempre estaba pensando cómo salir de su situación y poco a poco con esfuerzo, trabajo, ahínco y perseverancia, logró hacerlo y tener éxito como empresario. Al igual que mi padre, yo también he llegado al mismo punto de partida, aunque he recorrido un camino distinto, pues mis 40 años de vivencias y compromisos en mundo de la medicina, me han hecho ver que lo que ayer era blanco, hoy es gris y mañana ya no sirve porque gracias a Dios ha aparecido otra cosa mejor. Por tanto, esa forma de pensar y vivir que he desarrollado en mi etapa de la medicina, he intentado trasmitirlo a la empresa, casando la herencia paterna, con las experiencias vividas durante mi etapa en el mundo de la salud. Así pues, no soy una persona que viva en el mundo real del día a día, siempre estoy pensando que va a pasar dentro de X años y trato de anticiparme a ello, me pasaba en la Arrixaca y me sigue pasando ahora. Dentro de mis deficiencias, intento rodearme de personas complementarias y me gusta mucho más la gente que es más lista que inteligente, ya que he podido comprobar que muchos inteligentes tienen la gran virtud de captar las cosas más rápidas que nadie, efectivamente, pero luego no hacen nada, mientras que los listos una vez que las captan, buscan y aprovechan las oportunidades y si además tienen instinto, ya no digamos. Por tanto, como las empresas las hacen los profesionales que trabajan en ellas, siempre de acuerdo con la hoja de ruta que presenta el empresario, trato de que las políticas y los objetivos de presente y de futuro de mi empresa sean lo suficiente claros, atractivos y motivadores para que ese tipo de personas que todavía existen, cuando los conozcan, se sientan lo suficientemente atraídos y motivados como para pensar que mis empresas son la oportunidad de su vida donde puedan desarrollar con pasión y entusiasmo todo lo que llevan dentro y quieren transmitir y que nadie se lo va a impedir, más bien al contrario. Todo ello por supuesto dentro de un buen ambiente de trabajo que permita entre otras, una buena conciliación familiar. Y en eso estamos, tratamos de atraer talento y gente activa cuando nos hace falta, para seguir creciendo en los múltiples proyectos que hay pendientes.
¿Qué hace usted cuando no trabaja?
¿Cuándo no trabajo?, desde mi punto de vista tengo la sensación de que no he trabajado en mi vida. Yo simplemente me entrego a lo que hago y me divierto tanto que no tengo noción del tiempo. Me pasaba cuando estaba en la Arrixaca y me sigue pasando ahora. En los viejos tiempos, salía a correr con los problemas y los proyectos y cuando volvía no sabía dónde había estado, pero todo estaba resuelto. Ahora me pasa por el estilo, muchos días en semana, ahora andando, me recorro los montes de la dársena de Cartagena con el móvil en la mano y no dejo tranquilo a nadie. No necesito libreta ni bolígrafo, solo quiero estar solo y tranquilo. Luego hay que convencer al equipo, quienes en la mayoría de los casos redondean los proyectos con mucha más precisión que yo. Me gusta mucho el deporte, el cine antiguo (ayer empecé con un ciclo de Frank Capra), la música, leer a cerca del vino, novela y poesía. Me gusta disfrutar de mi familia y, de vez en cuando, me secuestran ese pequeño grupo de amigos que son la familia que tú has elegido y que, en su presencia, digas lo que digas en cada momento, nada es posteriormente utilizado en contra tuya.
Constante, trabajador, emprendedor y enamorado del campo
Tiene la sensación de que no ha trabajado en su vida. “Yo simplemente me entrego a lo que hago y me divierto tanto que no tengo noción del tiempo”. En su tiempo libre recorre andando los montes de la dársena de Cartagena, le gusta el cine antiguo, la música, leer a cerca del vino, la novela y la poesía. También disfruta con su familia, “y de ese pequeño grupo de amigos que me secuestran de vez en cuando y que digas lo que digas en su presencia, nada es posteriormente utilizado en contra tuya”.
Su hijo Pedro, lo define como “la persona más constate y trabajadora que conozco, un ejemplo a seguir. Tiene un empuje mayor que muchas personas jóvenes”. Añade que “su ilusión, lejos de disminuir, aumenta con el paso de los años. Es un gran emprendedor y siente un profundo amor por el campo”.
Nuestro entrevistado nos manda una serie muy larga de agradecimientos, que van desde “mis padres, a los que agradezco sus todavía vigentes consejos y aún trato de ponerlos en práctica día a día”, hasta “los amigos de mi pueblo desde mi niñez y juventud (La Aljorra), a los del Instituto de Cartagena, a los compañeros del colegio mayor Ruiz de Alda y a mis compañeros de promoción de Químicas en Murcia y Farmacia en Madrid”.
No se olvida de sus compañeros del Laboratorio de la Arrixaca, “por los 40 maravillosos años que pasé allí”. Recuerda a su jefe, “cuando me incorporé de residente, Ernesto Molina, mi segundo padre, al que le debo mucho y le agradezco las muchas horas que me dedicó tratando de hacer de mi un buen profesional. No olvida a “mis compañeros de todo el Hospital Virgen de la Arrixaca, los de las sociedades científicas e instituciones profesionales en las que he estado, a los de las Academias de Medicina y de Farmacia”.
Capítulo aparte merece su familia, “mis hijos y mis nietos y a mi esposa en especial, por aguantar a una persona de mis características, que ya es duro”, y a “mi pequeño grupo de amigos, a todos ellos, que con sus consejos, ayudas y apoyo desinteresado y cariño sin límites me dan ese plus que toda persona necesita”. No se deja a “los banqueros que han confiado en su proyecto” y al periódico Murcia Economía “por darme esta oportunidad”

