Tareas de desinsectación para prevenir la plaga de mosquitos - Archivo
El Ayuntamiento de Cartagena ha lanzado un nuevo contrato por valor de 1,3 millones de euros para reforzar el servicio de desinsectación, desratización y control de aves, que tendrá una duración de cuatro años. Este contrato tiene como objetivo abordar problemas relacionados con la proliferación del mosquito tigre, así como gaviotas y palomas en el municipio. Las empresas interesadas pueden presentar sus ofertas hasta el próximo 14 de octubre.
Control del mosquito tigre
Uno de los problemas más acuciantes es la proliferación del mosquito tigre, cuyos focos de cría se encuentran principalmente en parcelas privadas. Para abordar este problema, el nuevo contrato incluye un servicio de atención 'puerta a puerta' durante los meses de mayo a octubre, en el que los técnicos acudirán a las propiedades de los ciudadanos para detectar focos de cría y realizar los tratamientos necesarios. Además, se ampliarán las zonas de intervención en espacios inundables como ramblas y cauces de todo el municipio.
Entre las áreas que recibirán atención especial se incluyen los pueblos costeros de La Manga, Cabo de Palos, Playa Honda, Mar de Cristal, Islas Menores, Los Nietos, Los Urrutias, El Carmolí, Punta Brava, Bahía Bella, El Portús, La Azohía e Isla Plana.
Vigilancia de palomas y gaviotas
Con respecto a las palomas y gaviotas, el contrato contempla un servicio intensificado de control que incluirá un censo anual de estas poblaciones y una mayor vigilancia en el casco urbano de Cartagena. El plan se implementará respetando estrictamente la legislación de bienestar animal, lo que garantiza un manejo adecuado de las especies.
Otros servicios de control
El nuevo contrato también incluye medidas para la retirada de panales de avispas y el tratamiento de pulgas y garrapatas en los jardines, plazas y espacios públicos del municipio, que cubren una extensión de casi 3 millones de metros cuadrados. Asimismo, se realizarán trabajos de desratización y control de cucarachas en los edificios municipales y en su entorno, además de en mercados ambulantes, áreas verdes, locales abandonados, puertos, playas y ramblas.









