
La cadena de cafeterías Starbucks ha decidido suspender sus previsiones para el ejercicio fiscal 2025 en medio de la transición en la dirección con la llegada de un nuevo consejero delegado en septiembre y ante el debilitado desempeño del negocio. La empresa reportó que en el cuarto trimestre fiscal, de julio a septiembre, los ingresos cayeron un 3,2% interanual, alcanzando los 9.074 millones de dólares (8.391 millones de euros). En todo el año fiscal, los ingresos apenas crecieron un 0,6%, situándose en 36.176 millones de dólares (33.453 millones de euros).
Las ventas comparables (excluyendo nuevas aperturas) disminuyeron un 7% en el último trimestre, impactadas por la debilidad del mercado norteamericano, donde las ventas en tiendas de EE.UU. cayeron un 6%, mientras que las transacciones bajaron un 10%, aunque el importe medio de los tickets subió un 4%. En China, las ventas comparables cayeron un 14%, con una reducción del 8% en el ticket promedio y un 6% menos en transacciones, afectadas por la competencia y un entorno macroeconómico desfavorable.
La directora financiera de Starbucks, Rachel Ruggeri, señaló que las inversiones en nuevas ofertas y promociones no lograron revertir la disminución en el tráfico, lo que afectó tanto los ingresos como el beneficio. En este sentido, el beneficio por acción cayó un 24,5% en el trimestre, situándose en 0,80 dólares, y un 7,5% en todo el ejercicio, hasta 3,31 dólares.
El CEO, Brian Niccol, admitió que los resultados dejan claro que es necesario cambiar la estrategia para retomar el crecimiento. Starbucks ha decidido suspender sus proyecciones para 2025 para enfocarse en revisar su plan de negocio y preparar el terreno para el crecimiento a largo plazo. Sin embargo, la compañía ha aumentado su dividendo trimestral, de 0,57 a 0,61 dólares por acción, mostrando confianza en su futuro a largo plazo.







