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Opinión | CULTUREANDO CON LAURA
Miércoles, 06 de Noviembre de 2024
Laura Conesa

EL DOLOR DE TODOS

 

Sinceramente creo que describir el dolor es imposible. Hoy quiero dedicar estas letras y este espacio a una manifestación connatural al ser humano, que aunque tenga diferentes connotaciones y según la cultura, la religión e incluso la propia personalidad de cada individuo, se manifiesta de una forma diferente. Expresar nuestro dolor, angustia, desolación, también forma a nuestro alrededor un legado cultural.

 

En estos días, todos andamos devastados por la terrible tragedia que ha provocado una Dana en nuestro país y este artículo viene inspirado por este horrible suceso. La palabra dolor proviene del latín “dolorem” y significa sensación molesta de una parte de nuestro cuerpo por una causa externa o interna. Lo cierto es que el dolor cumple una función adaptativa importante para sobrevivir. "Miren, yo no quiero sobrevivir a base de dolor, quiero vivir tranquila, sin penas y si es necesario, sin glorias, pero sin dolor".

 

En la antigüedad los médicos salvaban a las personas de la muerte, pero poco caso hacían a paliar el dolor. Hasta la llegada de los analgésicos poco se podía hacer por el malestar físico. Se habla mucho sobre la actitud mental y el poder que ejerce sobre el cuerpo. Parece ser que la positividad aumenta la tolerancia, y es que tenemos una maquinaria tan compleja llamada cerebro; tan desconocido y a la vez tan hegemónico, que me temo que no seremos capaces de descifrar sus enigmas.

 

Existen otros tipos de dolor, como el psíquico, el emocional e incluso el dolor social. El que estamos experimentando los españoles precisamente ahora, cuando empáticamente presenciamos la catástrofe de nuestra vecina Valencia.

 

Luego hay otros dolores tan intensos que por sí solos podrían explicar la profundidad y densidad del ser humano; me refiero al dolor por la pérdida antinatural de un hijo, por la pérdida del ser amado… esos son los llamados dolores del alma, que no tienen terapeuta alguno ni droga que los cure.

 

 

Sentir dolor es igual a estar vivo, digamos que sin el dolor perdemos una parte de nuestra esencia y atrevidamente diré que con él de compañero, se han escrito las más bellas canciones, películas, novelas, pues es un apéndice del eje vertebral del mundo, eso que llaman amor.

 

El dolor es una fuente de inspiración ancestral que está indisolublemente unido al placer, porque éste también conlleva dolor, sobre todo cuando desaparece y se muestra ante nosotros el temible anhelo. Sin él, palabras como melancolía, tristeza, agonía, aflicción, tormento, no existirían.

 

Es posible que una palabra de cinco letras sea tan común y esté tan de moda en cada segundo, podría ser el "trending topic" de nuestra existencia.

 

Hoy, en un homenaje a las personas que sufren por la pérdida irreparable de familiares y de sus hogares, quiero manifestar mi dolor y el sentimiento de orgullo que me invade al ver a mis compatriotas dejarse la piel por ayudar a salvar al prójimo y en definitiva, a tratar de paliar un trocito de dolor.

 

Si no existiera esta sensación no habría solidaridad, no existiría la empatía, no seríamos capaces de entendernos, el mundo sería mucho más complejo, pero quizá mucho más feliz. Eso sí, nos restaría el poso de humanidad que nos diferencia del animal no racional y a pesar del dolor… yo prefiero ser simple y llanamente HUMANA.

 

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