Imagen de archivo - Europa Press
La Dirección General de Muface se va a reunir con los sindicatos para analizar la situación tras la falta de interés de las aseguradoras en el contrato de asistencia sanitaria 2025-2026, que contemplaba una subida de primas del 17,12% en dos años. Ninguna aseguradora, incluidas Adeslas, Asisa y DKV, se han presentado, argumentando que los términos financieros no eran suficientes.
La compañía ha asegurado que los 1,5 millones de mutualistas seguirán recibiendo la misma asistencia sanitaria, con opciones de prorrogar los servicios actuales hasta nueve meses, mientras se lanza una nueva licitación. Esto implica que el Gobierno podría solicitar una prórroga de los contratos actuales, asegurando así la continuidad de los servicios en caso de que no se logre una nueva oferta en un corto plazo.
Los sindicatos han exigido que esta situación no afecte la calidad de los servicios ni las prestaciones que reciben los mutualistas, muchos de ellos empleados públicos de sectores esenciales, como la educación y la administración. Por su parte, UGT y CCOO han expresado su preocupación sobre la necesidad de una revisión de los términos del contrato para asegurar que las prestaciones ofrecidas a través de las aseguradoras cumplan con los parámetros de calidad, señalando que en algunos casos estas condiciones no se han cumplido en el pasado.
Además, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha solicitado una reunión urgente con el ministro de Función Pública, Óscar López, y ha convocado una manifestación el próximo 11 de noviembre para exigir mejoras en el sistema de mutualismo administrativo y la garantía de un servicio de calidad. También ha insistido en que la salida de las aseguradoras es un problema que podría afectar gravemente la cobertura sanitaria de los funcionarios y sus familias, y que el Ejecutivo debe adoptar medidas inmediatas para evitar que la situación se convierta en una crisis sanitaria.







