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El gigante químico y farmacéutico alemán Bayer ha reportado unas pérdidas de 2.217 millones de euros en los primeros nueve meses del año, un 48,2% menos en comparación con los 4.278 millones de euros en pérdidas del mismo período en 2023. A pesar de la mejora relativa, la compañía ha revisado a la baja varias de sus previsiones para el año en curso, lo que ha provocado una caída de sus acciones del 12% en la Bolsa de Fráncfort.
En cuanto a la facturación, la empresa alcanzó los 34.877 millones de euros, un 2,5% menos. El descenso se ha reflejado principalmente en la división agrícola, donde los ingresos bajaron un 4,3% hasta los 16.874 millones de euros. Por otro lado, la división farmacéutica y el negocio de cuidado personal también sufrieron caídas, con ingresos de 13.473 millones de euros (-0,2%) y 4.303 millones de euros (-3,3%) respectivamente.
Además, durante el tercer trimestre, registraron pérdidas de 4.183 millones de euros, un 8,3% menos que el año pasado, resultado que se ha visto impactado en gran medida por un deterioro de activos intangibles en su negocio agrícola. Los ingresos trimestrales cayeron un 3,6% hasta los 9.968 millones de euros, con una reducción de 8,7% en el área agrícola y una leve caída del 0,6% en la farmacéutica.
Bill Anderson, consejero delegado de Bayer, subrayó el avance del nuevo modelo operativo de la empresa y confirmó que, pese a la revisión a la baja de algunos objetivos, sigue en camino para cumplir con sus previsiones de ingresos de entre 47.000 y 49.000 millones de euros, aunque ajustó su Ebitda antes de atípicos a entre 10.400 y 10.700 millones.
En su área de cuidado personal, han indicado que su crecimiento será moderado en línea con la situación actual del mercado. Wolfgang Nickl, director financiero de Bayer, afirmó que la compañía acelerará medidas de ahorro y eficiencia ante unas perspectivas de ingresos y beneficios más moderadas en el próximo año.








