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Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una red criminal dedicada al blanqueo de dinero procedente de estafas mediante el método conocido como 'man in the middle' . La operación ha culminado con la detención de ocho personas en distintos puntos de España, incluidas dos en la Región de Murcia : una en el municipio de Murcia y otra en Cartagena. También se realizaron registros en los que se incautó material informático.
La investigación comenzó en diciembre de 2023, cuando un empresario de la comarca del Sobrarbe, en Huesca, denunció en una comisaría haber sido víctima de una estafa. Según explicó, había encargado a su asesor fiscal realizar un pago de más de 170.000 euros a un proveedor, pero posteriormente descubrió que el proveedor nunca recibió el dinero.
El correo electrónico enviado al asesor fiscal había sido interceptado por la organización criminal , que modificó la factura en la parte correspondiente al número de cuenta bancaria del beneficiario. Este método, conocido como 'man in the middle', consiste en intervenir las comunicaciones entre dos partes para engañar a una de ellas y desviar los fondos.
La organización seleccionaba empresas de alto perfil económico y, tras interceptar sus correos electrónicos, modificaba las cuentas de destino en las facturas para que los pagos se realizaran a cuentas controladas por los delincuentes.
Para garantizar que el dinero no fuera rastreado, la red contaba con una estructura económica compleja que involucraba a "mulas" y "reclutadores" . Estas personas se encargaban de abrir cuentas bancarias y transferir rápidamente los fondos recibidos, que eran extraídos en cajeros automáticos en Francia, impidiendo así su localización.
La operación ha sido liderada por la Brigada Provincial de Policía Judicial de Huesca, en coordinación con el Grupo 2 de Fraude en Comercio Online de la Unidad Central de Ciberdelincuencia, y ha contado con la colaboración de las Brigadas de Policía Judicial de Madrid, Sevilla, Murcia, Cartagena, Las Palmas y Estepona. .
De los ocho detenidos, cinco actuaron como "mulas", mientras que los otros tres eran "reclutadores" encargados de captar a personas para abrir cuentas bancarias y así poder desviar los fondos.


