La consejera de Agricultura durante su encuentro con las organizaciones europeas COPA y COGECA
La Región de Murcia ha solicitado la aprobación de nuevas herramientas fitosanitarias para enfrentar el aumento de plagas emergentes, un problema agravado por la reducción de productos disponibles impuesta por el Reglamento Fitosanitario de la Unión Europea. La demanda fue planteada por la consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Sara Rubira, durante una reunión con representantes de COPA y COGECA, entidades que representan a millones de agricultores y cooperativas en Europa.
Rubira subrayó que España ya ha superado los objetivos marcados para 2030 en las estrategias de "La granja a la mesa" y "Biodiversidad", que establecían una reducción del 50% en el uso de productos fitosanitarios. Sin embargo, alertó que las limitaciones actuales están perjudicando a los agricultores. “Sufren un incremento en los daños por plagas, mientras ven reducidas sus herramientas para combatirlas, lo que genera pérdidas en cosechas e incertidumbre sobre futuras campañas”, declaró.
Además, la consejera instó a que las decisiones europeas se basen en conocimiento científico y que ofrezcan alternativas viables para no comprometer la competitividad ni la sostenibilidad del sector agrícola. “La legislación debe responder a las necesidades del campo, no generar más problemas”, afirmó, enfatizando la urgencia de adoptar soluciones para regiones como Murcia, donde el cambio climático y las condiciones climáticas adversas agravan la situación.
Otros temas clave del encuentro
Durante la reunión en Bruselas, también se abordaron cuestiones como la situación hídrica, la escasez de recursos, la incidencia de la nueva Política Agraria Común (PAC) y la importancia de las cláusulas espejo para evitar competencia desleal.
En cuanto a sanidad animal, Rubira destacó las medidas implementadas en la Región, como la administración de 450.000 dosis de vacunas contra la lengua azul en ovinos y bovinos durante el último año, con una inversión de 150.000 euros que aumentará en 2025. La consejera recalcó la importancia de garantizar la certidumbre para los productores y consumidores, evitando la propagación de enfermedades que podrían afectar la rentabilidad y confianza en el sector.



