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Opinión | Ética empresarial y personal
Martes, 23 de Octubre de 2012
José Pomares

La visión

María de Villota, piloto y rojiblanca de pro (un beso enorme, Maria), con su parche en el ojo perdido tras su trágico accidente y en la rueda de prensa celebrada tras su recuperación, hizo que se me saltaran las lágrimas cuando tras la intervención de un periodista y ante la pregunta ¿Qué tal ves ahora, María?, respondió:

- Mucho mejor que antes. Ahora sé dónde tengo que mirar.

Un buen amigo y cliente me decía que siendo niño, su padre, afamado empresario ya retirado de la Región, ante las oportunidades de negocio que otras personas conseguían y él no, le decía no sin cierto desencanto por no haber sido capaz de descubrir la ganancia antes que su competencia:

- Dónde mira ese que yo no veo !!!

Una visión adecuada y estudiada  define y concreta nuestras metas, y nos permite visualizar anticipadamente la imagen exacta de nuestro éxito (o fracaso). El futuro es donde vamos a pasar el resto de nuestros días, por lo que debemos tener una visión lo más ajustada posible de lo que queremos hacer y a dónde queremos llegar.

Cuando la CNN era una empresa todavía incipiente, Ted Turner dijo: “Vamos a durar hasta que se acabe el mundo, y cuando llegue ese día, cubriremos la noticia, cantaremos Nearer God To Thee (Más cerca, de Ti, Señor) y luego echaremos el cierre”.

Así que una visión errónea de la realidad (ya sea personal o empresarial), puede ser, sin duda, el principio de nuestro fin…

Un reo, condenado a cadena perpetua por asesinato premeditado y alevoso, se fuga de la prisión después de estar 22 años en la cárcel.

Al huir entra en una casa en la que duerme una joven pareja. El reo ata al hombre en una silla y a la mujer en la cama. A continuación acerca su rostro al cuello de la mujer y sale de la habitación.

Arrastrando la silla, el hombre se acerca desesperadamente a su mujer y le dice:

- Mi amor, este hombre no ha visto una mujer en años. Lo vi besando tu cuello y, aprovechando que ha salido, quiero pedirte que cooperes con él y hagas todo lo que te pida. Si quiere tener sexo contigo no lo rechaces y finge que te gusta. No lo hagas enojar.

¡Nuestras vidas dependen de ello! Sé fuerte, mi vida; yo te amo.

La joven esposa le dice al marido:

- Querido, estoy complacida de que pienses así. Efectivamente, ese hombre no ha visto en muchos años una mujer, pero no estaba besando mi cuello. Estaba diciéndome al oído que tú le gustas y quería saber si guardábamos la vaselina en el lavabo.

¡Sé fuerte, mi vida! ¡¡Yo también te amo!! (Fuente http://www.sht.com.ar/)

P.D. Cuando Michael Faraday inventó el motor eléctrico y se lo presentó al ministro de industria William Gladstone, éste le preguntó:

- ¿Para qué sirve?

Faraday se puso en lugar del otro y respondió:

- Algún día le podrá poner un impuesto.  –y consiguió la subvención que solicitaba-.

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