El presidente de la Archicofradía de la Sangre, Carlos Valcárcel, atiende a los micrófonos de MurciaEconomía.
Hablar de la Semana Santa de Murcia es hablar sobre túnicas ‘colorá' y sangre. Nazarenos carmelitanos por cuyas venas corre el espíritu de los antiguos huertanos que, cada Miércoles Santos, acudían hasta la Iglesia Arciprestal del Carmen para portar al Cristo de la Sangre en su paseo anual por la ciudad del Segura. Como es lógico, Carlos Valcárcel, presidente de la Real Archicofradía de la Sangre de Murcia ha hablado con orgullo sobre uno de los acontecimientos más importantes de la Semana Santa murciana. Además, un año más, habrá una serie de novedades que el presidente ‘colorao’ ha contado a MurciaEconomía.
Apenas restan quince días para el comienzo de una nueva Semana Santa. ¿Cómo van los preparativos para esa procesión de Miércoles Santo?
Así es, descontando y también viviéndolos porque yo siempre digo que hay que vivir con más intensidad las vísperas que el propio acontecimiento. La procesión es algo efímero. Por tanto, es una magnífica oportunidad para disfrutar de estos días. Estamos en las horas previas a la salida de la procesión, unos días que no valoramos lo suficiente, pero que pueden ser incluso más importantes que la salida procesional del Miércoles Santo.
Este pasado miércoles tuvo lugar la celebración de la Solemne Función de las Llagas. El acto litúrgico más importante de la Archicofradía y, casi, el arranque del Miércoles Santo ‘Colorao’.
Desde el punto de vista de los cultos, es el acto más importante. La Función de las Llagas es la puerta previa a la Semana Santa. Una Función de las Llagas que se ha consolidado en los últimos años. Con una Iglesia del Carmen repleta de fieles, únicamente iluminada por las velas, con un ambiente de recogimiento tremendo y con la presencia del Cristo de la Sangre en el altar, lo cual genera un ambiente de recogimiento que te permite reflexionar.
¿Qué tiene la procesión de los ‘coloraos’ que despierta la atención de tantos murcianos, no sólo de la capital, sino que también de otros puntos de la geografía regional?
Destacaría dos cuestiones. Una primera es que la cofradía es la más antigua de la ciudad, la más antigua de la Región de Murcia y la tercera más antigua de España. Se funda el 11 de abril de 1411 por San Vicente Ferrer, por lo que somos uno de los vecinos más antiguos de la ciudad. Por otro lado, es una cofradía que esta a las afueras de la ciudad y que se nutre y participa de las tradiciones huertanas. La unión entre la huerta y la ciudad pasa por ese nexo que simboliza la Archicofradía de la Sangre. Hasta hace poquitos años, era muy complicado no encontrar una túnica ‘colora’ en una cada de Murcia.
La Archicofradía de la Sangre no solo es el carácter huertano, ya que el Jueves Santo sacan a las calles de la ciudad la Procesión de la Soledad.
El cortejo de Jueves Santo, la Procesión de la Soledad sale al día siguiente del Miércoles Santo. Tiene un carácter distinto sin perder las características de nuestra cofradía. Es una procesión de silenció, recogimiento y compuesta de tres pasos. No se reparte ningún tipo de objeto ni dadiva. Se ha hecho hueco en la Semana Santa de Murcia y el Jueves Santo murciano no se concibe ya sin la Procesión de la Soledad.
Los ‘coloraos’ sois una cofradía activa y en constante renovación. Precisamente, este año se incorpora el Paso de la Lanzada.
Efectivamente, va a salir un grupo que no ha esta nunca dentro de la cofradía. La Lanzada de Antonio Bernal Redondo, conocidísimo escultor cordobés. Una talla que va a ser una auténtica sorpresa porque nunca ha habido un paso de estas características en Murcia. Por tanto, esperamos que sea del agrado de todos los procesionistas y fieles de la ciudad.
No se conforman con sacar un nuevo paso a las calles, sino que la intención es completarlo en los próximos años.
Actualmente, el paso cuenta con las imágenes de Cristo, Longinos y el Caballo. La intención es que en los próximos años se incorporen las imágenes de la Virgen María, San Juan y un romano. Estas incorporaciones están muy ligadas a las cuestiones económicas. Hoy en día, hacer un paso implica un desembolso económico importante y las cofradías somos instituciones mendicantes, por lo que no vamos sobradas de dinero. Calculo que en los próximos dos o tres años podremos completar el grupo.
Cambiado de tercio, presidente. ¿Qué importancia tiene la economía en la Archicofradía de la Sangre?
Tiene un peso tremente. Tenemos un museo que está abierto los 365 días del año, esto implica unos gastos de mantenimiento y personal. A parte, la cofradía quiso romper los muros que separaban a las hermandades de la sociedad mediante la programación de eventos culturales. Organizamos exposiciones. De hecho, la sala Ángel Imbernón es una de las más importantes del sureste español y participan artistas contemporáneos consolidados. Fíjese, tenemos la programación de la sala completa hasta 2027.
Todo esto precisa un mantenimiento. Aquí, hacemos conciertos, presentamos publicaciones… Además, están los cultos y el mantenimiento de las instalaciones. No recibimos ni un solo céntimo de ayuda ni subvención de las administraciones públicas. Todo lo que tenemos se ha costeado con recursos propios y estos proceden de las donaciones de los cofrades.
¿Qué novedades presenta la publicación anual de la Sangre?
Nuestra revista es la decana de cuantas se editan en la Semana Santa de la Región de Murcia. Comienza en el 1940, inmediatamente después de la guerra. Hay artículos muy importantes como el de Miguel Zapata, el obispo, el nuevo delegado para asuntos de cofradías y hermandades de la Diócesis de Cartagena y otras personas especializadas en temas cofrades.
Juventud, divino tesoro. ¿La Archicofradía de la Sangre esta haciendo acopio de jóvenes que garanticen ese relevo generacional?
La Archicofradía tiene una media de edad muy joven. En la directiva hay jóvenes, porque la juventud no es sólo el futuro, sino que es el presente. Además, un presente muy rico. ¿Cómo se trabaja? Abriendo las puertas a todas aquellas personas que tengan la ilusión de trabajar por y para la cofradía. Se les recibe con los brazos abiertos y les enseñamos que la cofradía es un instrumento para el servicio de la Iglesia.
Señor Valcárcel, recomiéndeles a los lectores de MurciaEconomía momentos y detalles que no se pueden perder del Miércoles Santo.
Yo recomendaría que vinieran a ver como se organiza la procesión. Como los nazarenos van saliendo de sus casas, como pequeñas gotitas de sangre, y al final se convierten en un gran río. Les recomendaría que vieran la procesión en el Puente Viejo, un lugar magnífico para ver como se reflejan los pasos en las aguas del Segura. La Plaza del Cardenal Belluga, las tradicionales Calles de Romea, Jara Carrillo… Y, por supuesto, el regreso. Un momento en el que sientes satisfacción por el deber cumplido y la nostalgia por esperar hasta el Miércoles Santo siguiente. Por eso, vivir el acontecimiento es igual de importante que la procesión.
Para terminar, el año pasado Cristo del Perdón y de la Sangre compartieron procesión. ‘Coloraos’ y ‘Magentas’ se dieron la mano. ¿Qué significó la participación del Cristo del Perdón en el Miércoles Santos de Murcia?
Significó un acontecimiento histórico dentro de nuestro mundo de las cofradías. Esa tarde de Lunes Santo estaba en la Iglesia de San Antolín, viendo como se desarrollaban los acontecimientos. En un momento, el presidente de la Cofradía del Perdón, Diego Avilés, tuvo que suspender la procesión. Se desencadenaron una serie de emociones que una persona que no sea cofrade no puede entender.
Entonces, Dios me iluminó y se me ocurrió una idea. Yo no concibo la Semana Santa de Murcia sin el Cristo del Perdón. Por tanto, decidí invitar al presidente del Perdón a participar en el Miércoles ‘Colorao’ y que dos de las grandes devociones de la ciudad estuvieran presentes en la procesión.





