
Corría la temporada 2020/2021 cuando un sublime Real Murcia Baloncesto ascendía como la pólvora en la extinta LEB Oro. Llegó a los playoff de ascenso a la Liga Endesa, enfrentándose al Corvirán Granada en una serie al mejor de tres partidos, pero una vez ganado el segundo encuentro en Murcia, el equipo perdió en la prórroga el tercer y definitivo enfrentamiento en Granada por 101-95, despidiéndose del ascenso.
Aquellos meses, que parecían un sueño cumplido para la escuadra pimentonera, se convirtieron en una pesadilla el 29 de mayo en Granada. La marcha de su principal patrocinador y la falta de apoyo institucional obligaron al club a retirarse de la LEB Oro, a pesar de haber cumplido con todos los requisitos de inscripción.
El equipo, bajo la dirección de Rafael Monclova, decidió centrarse en el desarrollo de su cantera. Fue un mes agridulce para los murcianistas, que estuvieron muy cerca de lograr uno de los mayores logros de su historia.
Parece que algo parecido se está repitiendo con el Odilo FC Cartagena, un equipo que ha desarrollado una notable evolución en las últimas temporadas tras lograr un ascenso histórico en abril de 2024, compitiendo en la actualidad en la Primera FEB. Su principal patrocinador desde septiembre de 2022 Odilo, la multinacional tecnológica cartagenera especializada en soluciones de aprendizaje digital, ha firmado este martes un ERE con el que despedirá a 37 trabajadores.
Pese a que su presidente, David Ayala, ya ha manifestado que la intención es que Odilo siga siendo el principal patrocinador de la camiseta albinegra, la directiva tampoco rechaza seguir con la búsqueda de más apoyos económicos.
¿Seguirá realmente Odilo FC Cartagena llamándose así o por el contrario repetirá el camino del Real Murcia Baloncesto?
Esperemos que la suerte acompañe a un club que tanto esfuerzo ha desempeñado y sigue haciéndolo para llegar a lo más alto.







