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Opinión |
Rubén Martínez Alpañez
Domingo, 06 de Abril de 2025
Rubén Martínez Alpañez

Excusas del mal pagador

En mi humilde opinión el establecimiento de aranceles al comercio de bienes y servicios es una mala noticia para España y el incremento de los ya existentes también es una mala noticia, sobre todo si se intenta analizar desde una perspectiva macroeconómica.

 

Los aranceles no los ha inventado el actual presidente de EEUU. Existían y existen ¡vaya si existen! sobre todo si observamos los costes que representa para los españoles los aranceles que la UE impone a productos procedentes de otros países.

 

López Miras pone aranceles, Pedro Sánchez pone aranceles y Ursula von Der Leyen pone aranceles. Podremos estar más de acuerdo o no pero López Miras dejó escrito en el programa de ayudas a la compra de coches eléctricos que sólo subvencionaría si el coche se compraba en la Región de Murcia. Por esa razón, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia le obligó a rectificar.

 

Que Donald Trump pretenda imponer a los países con los que comercia los mismos aranceles que imponen a las empresas norteamericanas es algo que, aunque nos perjudique, es entendible.

 

Haz a los demás todo lo que quieras que te hagan a ti, versa el Evangelio (Mateo 7:12) y aquí es donde los que nos dedicamos a la política regional tenemos que dar un paso hacia adelante y asumir responsabilidades.

 

A más de un político le ha venido como anillo al dedo que EEUU haya roto, al menos en apariencia, el libre mercado que tantos beneficios aporta a la sociedad y así enmascarar su incapacidad para poner en marcha las políticas económicas que nuestro país necesita. Sea como fuere e independientemente de que los aranceles anunciados constituyan un órdago para negociar o una decisión de largo plazo, no cabe duda alguna de que va a tener consecuencias de corto plazo y, es posible, que también las pueda llegar a tener de largo plazo.

 

A priori, llama la atención que desde la Comisión Europea nos alerten de la inmediata subida de precios en la cesta de la compra cuando el efecto sobre los precios, en el corto plazo, es más probable que sea justo, al contrario. Las empresas que se vean perjudicadas por los mayores aranceles al comercio mundial van a reorientar el destino de sus ventas e, independientemente de la sabia decisión de buscar nuevos mercados, en corto plazo, insisto, van a derivar la producción hacia el mercado interior, el más importante, dicho sea de paso. El hecho de que exista una sobre oferta en el mercado interior, por ejemplo, de vino o aceite (productos más afectados por la subida de aranceles americanos) va a hacer que los precios, en España, bajen. A esto debemos añadirle una cuestión, cuando vd. va al supermercado y llena el carro de la compra, puede comprobar que los han subido más de un 34% desde el año de la COVID hasta hoy. Es decir, lo que antes le costaba 180 euros ahora le cuesta 242 euros, y sin subida de aranceles de Trump. Pues bien, en todo eso que Vd. echa al carro no hay nada cuya procedencia sea los EEUU por lo que el incremento de los aranceles no va a hacer que suban los precios.

 

Pero el hecho de que se pueda pensar que no vaya a tener efectos negativos inmediatos sobre el nivel de precios no exime de poder llegar a tenerlos a largo plazo, sobre todo si se confirma que no habrá negociación de la UE con EEUU como parece que está insinuando la coalición PP+PSOE que gobierna la UE.

 

Ante este riesgo, debemos ser precavidos, debemos hacer política y tenemos que aprovechar esta coyuntura para emprender las acciones que necesitamos para recuperar el tiempo (y cuota de mercado) perdidos durante estos años. Los gobernantes tienen que aportar soluciones y la más urgente e importante política que debe emprender cualquier gobernante nacional o regional debe ir encaminada a favorecer el incremento de la productividad de las empresas.

 

Los españoles ganan entre 3 y 5 euros a la hora menos que cualquier ciudadano medio de la Unión Europea por el diferencial de productividad de nuestras empresas con respecto a la de los países de nuestro entorno. En España sólo se están aplicando políticas consistentes en subvencionar de forma indiscriminada sin un objetivo concreto y eso va a hacer que ese diferencial de productividad, de empleo y de salarios se agrande con el paso del tiempo.

 

En definitiva, que a los pésimos gobernantes que tenemos en España y a la incapacidad del gobierno regional les ha venido como anillo al dedo esta acción americana para seguir anunciando todo lo que van a hacer para luego quedarse en nada.

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