El euro digital. Todo lo que tienes que saber. Parte 1
Christine Lagarde, la presidenta del Banco Central Europeo anuncia la llegada del euro digital, siendo octubre de 2025 la fecha en la que el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo decidirá finalmente si pasa a la siguiente fase de desarrollo.
Desde el Banco Central Europeo aseguran que se trata de una mejora tecnológica con la que se asegurará tanto la privacidad como la seguridad de todos los ciudadanos de la zona Euro. Además, Christine Lagarde declaraba que se trata de un complemento al efectivo, y que en ningún caso será el principio del fin de los billetes y monedas que hemos estado usando hasta ahora.
La CBDC (Central Bank Digital Currency) será emitida por el propio BCE, pretendiendo ser el nuevo efectivo electrónico; tendrá un servicio gratuito para particulares y su uso será sencillo y ampliamente accesible para todo el mundo.
El desarrollo de esta tecnología será imprescindible para combatir el cambio climático, siguiendo así lo prometido en cuanto a los estándares de la Agenda 2030; según la presidenta, Christine Lagarde, con ella conseguirían reducir drásticamente la fabricación del efectivo tras alcanzarse los objetivos de adopción, y por tanto, el nivel de contaminación que esta produce.
Otra de las justificaciones para llevar a cabo la implementación del euro digital sería la economía sumergida, un quebradero de cabeza para las democracias y sus reguladores. El euro digital sería una opción digna para enfrentar el fraude y acabar con las deficiencias fiscales, sobre todo, en aquellos países del sur de Europa que mantienen un PIB muy por debajo de su deuda pública y con bajas expectativas de mejora económica. Países como Italia, Francia, España o Portugal podrían verse muy beneficiados por esta medida tecnológica.
El desafío medioambiental o fiscal no serían las únicas preocupaciones de Europa, ya que el desarrollo tecnológico dentro del ámbito económico sería una carta esencial a jugar para plantar cara a países como China, que lleva utilizando su moneda digital-
desde el año 2020 tras su exitoso lanzamiento piloto. En el país asiático, el efectivo ha quedado relegado casi al olvido debido a la alta aceptación y uso de sus modelos de monedero digital, tanto el básico (con un requerimiento de número de teléfono y transacciones limitadas), como los avanzados o empresariales, que permitirían a sus usuarios rebasar los límites de transacción del primer monedero. China ya ha confirmado una mejora significativa en la eficiencia financiera con la que ha conseguido casi extinguir la necesidad de moneda física y fortaleciendo la autoridad del Banco Popular de China.





















