Banco de imágenes - PixabayEl turismo náutico ha experimentado un significativo crecimiento en la Costa Cálida durante los últimos años, consolidándose como un motor de desarrollo económico y una de las principales apuestas del litoral murciano por un turismo diferenciado, exclusivo y sostenible.
Con más de 250 kilómetros de costa, dos mares navegables (el Mediterráneo y el Mar Menor) y un clima privilegiado, la Región de Murcia se posiciona como un enclave estratégico para este tipo de turismo en auge.
La inversión pública y privada ha sido clave para este crecimiento. Según datos de la Consejería de Presidencia, Turismo, Cultura y Deportes, en los últimos cinco años se han destinado más de 30 millones de euros a la mejora y modernización de infraestructuras portuarias en la región. Actualmente, la Costa Cálida cuenta con más de 3.500 amarres distribuidos entre marinas deportivas y puertos náuticos, lo que representa un aumento del 18% respecto al año 2018.
Este avance ha tenido un impacto directo en la economía local, ya que la actividad náutica genera alrededor de 350 millones de euros anuales en la Región de Murcia, con especial incidencia en sectores como la hostelería, la restauración, el comercio local y los servicios técnicos vinculados a embarcaciones. A ello se suma la creación de empleo, con más de 2.000 puestos de trabajo directos e indirectos asociados al turismo náutico, una cifra que sigue creciendo al compás de la demanda internacional.
Uno de los factores que explican esta evolución es la profesionalización del sector. Cada vez más turistas optan por gestionar la compra de embarcaciones a través de un broker náutico especializado, una figura clave en el proceso de asesoramiento y tramitación del servicio que ofrece una experiencia personalizada que marca la diferencia.
Oferta diversificada y creciente demanda internacional
La oferta náutica en la Costa Cálida ha evolucionado para adaptarse a los nuevos perfiles de turistas. Desde yates de lujo hasta embarcaciones de recreo de pequeña eslora, pasando por catamaranes, veleros y motos de agua, las opciones entre las que elegir son cada vez mayores, lo que permite atender a todo tipo de usuarios.
Este crecimiento ha estado acompañado de una creciente demanda por parte de turistas nacionales e internacionales. Las cifras reflejan este interés: solo en 2023, la ocupación de amarres durante la temporada alta alcanzó el 92%, y el alquiler de embarcaciones aumentó un 24% respecto al año anterior.
Además, la Costa Cálida se ha convertido en un destino preferente para eventos náuticos de carácter internacional, como regatas y ferias especializadas, que refuerzan su posicionamiento como punto de encuentro del turismo náutico de calidad. Este tipo de iniciativas contribuye a dinamizar la economía local fuera de la temporada estival, diversificando el flujo de visitantes a lo largo del año.
Sostenibilidad como valor añadido
El auge del turismo náutico en la región no se entiende sin su vinculación creciente con prácticas sostenibles y responsables con el entorno. La preocupación por el impacto medioambiental ha llevado al sector a adoptar medidas que garanticen la conservación de los ecosistemas marinos y del litoral.
En este sentido, destaca el impulso a la motorización eléctrica de las embarcaciones, una tendencia que ya empieza a consolidarse en las flotas de alquiler y que reduce notablemente las emisiones contaminantes. A ello se suma la mejora en la eficiencia energética de los puertos, muchos de los cuales han renovado sus instalaciones con sistemas de iluminación LED, gestión automatizada de residuos y puntos de recarga eléctrica.
Asimismo, se han reforzado las normativas ambientales aplicadas al sector náutico. La Autoridad Portuaria de Cartagena y la Comunidad Autónoma han intensificado los controles sobre vertidos, fondeos ilegales y navegación en áreas protegidas, promoviendo campañas de sensibilización dirigidas tanto a usuarios como a operadores turísticos.
Esta apuesta por la sostenibilidad no solo responde a un imperativo ambiental, sino que también se alinea con las nuevas preferencias del turista náutico, cada vez más consciente del impacto de su actividad y dispuesto a elegir opciones que respeten el entorno.
La profesionalización como motor de futuro
El presente y futuro del turismo náutico en la Costa Cálida pasa por la consolidación de un modelo profesionalizado, que combine innovación, atención personalizada y respeto medioambiental. La figura del broker náutico, las escuelas de formación marina, las empresas de gestión de flotas y los talleres especializados forman parte de una cadena de valor que requiere cualificación y actualización constante.
En este contexto de crecimiento y transformación, empresas como Interyachts representan una pieza clave en la consolidación del turismo náutico de calidad en la región. Su experiencia en el sector, su conocimiento técnico y su enfoque integral del servicio aportan confianza y garantía a los usuarios, a la vez que fortalecen el tejido empresarial ligado al mar.
La Costa Cálida tiene ante sí una oportunidad estratégica para posicionarse como referente del turismo náutico sostenible y de alto nivel en el Mediterráneo occidental. El reto consiste ahora en seguir invirtiendo en infraestructura, formación y sostenibilidad para que este crecimiento se traduzca en una mejora estructural de la economía regional y en una oferta turística que preserve el entorno y mantenga su exclusividad.





