Estadio CartagonovaEl FC Cartagena atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años, tanto dentro como fuera del terreno de juego. Mientras el equipo agoniza con el descenso consumado, el club se ve envuelto en una tormenta política que amenaza con reconfigurar su relación con el Ayuntamiento de Cartagena, su principal apoyo institucional.
La chispa saltó con el anuncio del grupo opositor cuando registró una moción que se debatirá el próximo 24 de abril. El objetivo es forzar al gobierno municipal a dar explicaciones detalladas sobre las subvenciones públicas que recibe el club albinegro. Su portavoz, Jesús Giménez Gallo, ha defendido en declaraciones a MurciaEconomía que los inversores privados “deberían interesarse por el estado real del club antes de invertir”, y ha subrayado que “si el club actúa con transparencia, los inversores deberían quedar satisfechos”.
Para Gallo no basta con las cifras, exigen control, justificación y transparencia. El mensaje es claro, “no se puede seguir entregando dinero público sin garantías ni explicaciones, especialmente en un contexto de malestar social por el rendimiento del club y la opacidad en su gestión”.
Por otro lado, la alcaldesa, Noelia Arroyo ha declarado a nuestro periódico que “la colaboración del Ayuntamiento con el FC Cartagena se traduce en mejoras en el estadio Cartagonova, que es de titularidad municipal, y que han mejorado el servicio a los aficionados y en un acuerdo de patrocinio con la Fundación del Fútbol Club Cartagena, que gestiona programas de deporte base y proyectos de carácter social”.
Arroyo insiste que aunque el patrocinio institucional ha ascendido a 60.000 euros, ello incluye la presencia de la marca Cartagena en la camiseta del primer equipo y en soportes del estadio. Además, de ejecutar mejoras como la instalación de un nuevo videomarcador y sistemas de publicidad LED, con una inversión aproximada de 300.000 euros.
Sin embargo, con el descenso a Primera Federación ya confirmado, la crítica ciudadana crece y los interrogantes ante esta situación siguen resonando entre los aficionados y cartageneros: ¿debe seguir el Ayuntamiento inyectando dinero a un club que no ofrece resultados ni claridad en su gestión? El 24 de abril será clave. Ese día, el pleno municipal debatirá no solo una moción, sino el modelo de relación entre el fútbol profesional y ente público. Y, quizás, también parte del futuro del Efesé.








