
El Odilo FC Cartagena CB se agarra con uñas y dientes al tren del playoff tras una victoria de último momento contra el Menorca (86-87) y que puede marcar un antes y un después en su temporada. En un partido donde la presión se respiraba en cada posesión, los de Jordi Juste rompieron una racha de tres derrotas consecutivas y consolidaron su octava plaza en la clasificación, alimentando así las esperanzas de un histórico ascenso a la Liga ACB.
Ante un Menorca necesitado, el conjunto albinegro supo resolver en los instantes finales la victoria deseada, asegurando permanecer en la categoría y así dar un golpe sobre el estadio en su lucha por estar entre los ocho primeros.
Con 14 victorias en 30 partidos y cuatro jornadas aún por disputar, Odilo Cartagena mira al horizonte con ambición. El único hueso duro será el Tizona Burgos, un escollo complicado pero no insalvable para un equipo que ha demostrado carácter cuando más lo necesitaba.
La ilusión crece y la afición ya sueña con ver a su equipo peleando por una plaza en la élite del baloncesto español. Y aunque el camino es estrecho y la competencia feroz, el corazón del Odilo sigue latiendo con fuerza.








