El euro digital. Todo lo que tienes que saber. Parte 2
Fernando Mateo Martín
El papel moneda abandonó el sentido del valor en el mismo momento en el que el ser humano decidió convertirse en Dios de la razón y en Dios del bien, pero sobre todo, en Dios del mal.
Siendo franco, estas letras me provocan un choque de cien trenes al mismo tiempo dentro de mi cabeza, ya que me cuesta cierto trabajo elegir por dónde empezar debido al despropósito económico al que nos dirigimos y a la gran cantidad de información y hechos pasados e irrefutables que nos auguran un futuro ya no distópico, sino real y de lo más cruel.
Fue Nerón quien ya se equivocaba cuando después de un festín de uvas y vino mal fermentado decidió que sería buena idea devaluar el denario, reduciendo su cantidad de plata en un 4%, así como su peso hasta los 3 gramos aproximadamente. Esta iniciativa económica fue una de las que marcarían el camino a seguir en políticas económicas y que nos meterían en la mentira del dinero y del significado real del valor monetario.
La tendencia de cometer errores a nivel económico ha ido acelerándose con el paso de la historia hasta nuestros días. ¿Quién no ha contado alguna vez lo que éramos capaces de comprar con “quinientas calas”? La respuesta de la santa ignorancia siempre fue la misma: la vida que sube y tal… Yo le mando un saludo a la política moderada que insistió e insiste en la certeza del saber económico, y que se esfuerza por acabar de una vez por todas con las oportunidades del individuo, su capacidad de libertad de decisión, e incluso con su privacidad.
Pensemos que para que el dirigente pueda agregar ciertas políticas restrictivas, estas deben estar debidamente justificadas para que yo, pequeño mortal, no reniegue de ellas y convencerme así de que no solo se trata de grandísimas ideas y oportunidades, sino de propuestas con las que asentaré y fortaleceré las bases de un nuevo pensamiento y proceder, convenciéndome de que tales medidas me ayudarán en mi bienestar económico, social y familiar.
¿Recuerdan el apagón que puso patas arriba nuestro país dejándonos incluso sin conexión a Internet? ¿Qué hubiese pasado si los generadores de los supermercados hubieran dejado de funcionar? Que no cunda el pánico, ahora tendrá la posibilidad de pagar con un monedero virtual que le permitirá realizar su compra offline, es decir, sin conexión a internet pero desde su dispositivo móvil.
Controversia y dudas con el euro digital
La nueva moneda digital del Banco Central Europeo será el arma definitiva con la que podrán controlar el 100% de los movimientos que hagamos con nuestro capital. A pesar de las magníficas y tranquilizadoras declaraciones de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, he de advertir que los cantos de sirena nos podrían salir caros en un futuro muy cercano. Pero sobre todo recordemos lo siguiente: nos lo venderán como algo opcional, con una wallet chulísima y sin ningún tipo de intermediario bancario, ahorrando costes y ganando en seguridad y privacidad; no faltará aquello de “será facilísimo” incluso para nuestros mayores. Toma ya…
Pero entonces, ¿qué papel jugarán los bancos comerciales en este nuevo escenario una vez se acabe la etapa donde se nos permitirá escoger entre euros o euros digitales? Lo único que podemos especular, es que existe una gran posibilidad de que se pueda crear cierta competencia entre estos y el BCE, obligando a los primeros a establecer nuevas ideas y propuestas para atraer la atención del ahorrador, del empresario o de cualquier persona asalariada con un perfil responsable.
Por otro lado, hay poca claridad a este respecto, ya que desde Europa nos advierten que los bancos tradicionales seguirán siendo actores clave dentro del sistema monetario. Pero no nos engañemos, si elegimos euros digitales la estructura de la banca tradicional podría verse seriamente afectada bajo este nuevo paradigma.
Recordemos que los bancos guardan y gestionan nuestros euros tradicionales, permitiéndonos pagar con sus tarjetas y sus transferencias. Pero lo más importante es que nuestro banco trabaja con nuestro dinero para ganar más dinero mediante la creación de hipotecas, créditos, etc. Si la ciudadanía europea dice SÍ al euro de Christine Lagarde y sus amigos, aquí no hay dudas: asistiremos en los próximos años a lo que se conoce como fusiones o consolidaciones bancarias, quiebras al fin y al cabo provocadas por los colegas de la Pachamama y en nombre de una agenda que según dicen los que entienden, destruirá todo aquello que entrañe un ápice de aquella libertad que nos aseguraban las bien vendidas democracias.
En definitiva, el euro digital será una moneda emitida por el propio Banco Central Europeo con la capacidad de registrar cualquier información sobre nuestra forma de vida, intereses, preocupaciones y pretensiones. Sin duda, una moneda para gobernarnos a todos…
Fernando Mateo Martín





















