Los jugadores del Odilo celebran la clasificación para los plaloffs de ascenso a la Liga Endesa.
La historia de un club se forja, precisamente, por partidos como este. Esos en los que pase lo que pase quien gana es el aficionado. Y eso ocurrió anoche en el pabellón de la Avenida del Cantón de Cartagena. Un recital de baloncesto. Una hinchada empujando a un equipo dispuesto a hace historia y que al final se tiñó de épico. Porque pese a volver a empezar con un parcial en contra en el segundo cuarto, por enésima vez, Odilo Cartagena pudo volver al partido.... Y ganar.
Como no podía ser de otra manera, el partido fue una montaña rusa. El Alimerka Oviedo empezó arriba la primera parte pero, aunque se fue por delante en el primer cuarto (20-22), se fue más contento seguramente el conjunto albinegro. A los visitantes le entró todo en su arranque, en especial a Nweke, pero los locales ajustaron su defensa y fueron recuperando terreno hasta colocarse a solo dos puntos.
La defensa de los locales funcionó mejor a partir de los últimos cinco minutos del segundo cuarto, bajando el acierto asturiano y forzando las pérdidas de los de Javier Rodríguez, que se quedaron en cuarenta y tres puntos en el segundo cuarto. Además, a los cartageneros le entraron los triples en ese parcial, en especial con un Hermanson, autor de buena parte de los puntos, encontraron a Ugochukwu por dentro y Van Eyck completó una presentación valiente para un 43-43 al termino de los primero veinte minutos.
Los jugadores se fueron a vestuarios entre chispas, los locales con la sensación de poder hacer más, y el feeling se mantuvo en la reanudación. Pese a confirmar su dominio en el rebote, al Oviedo le costó mucho aprovechar esas oportunidades, obcecado quizás con el triple hasta terminar en un pésimo parcial. Verplancken lo intentó, pero Gerard Blat y Gabi Gil acudieron siempre al rescate de los locales (54-51).
Además, la rotación de Jordi Juste dio muchos más puntos y los de Rodríguez se aferraron a Langarita y su mejor arma en la lucha. Después de otro triple de los visitantes muy lejano en ese cuarto y sobre la bocina, el Oviedo entró con todo al último gracias al acierto de tres de Valinotti y su intensidad para robar en defensa.











