Los cardenales asisten a la misa votiva "Pro eligendo Pontifice" previa al comienzo del cónclave (EFE).
El retroceso de la fe católica en el mundo, tanto por el rápido proceso de secularización como por el crecimiento del protestantismo. Todo ello es resultado de las tendencias sociales y culturales frente a las cuales la Iglesia Católica tiene escasa capacidad de maniobra, es decir, continuarán reproduciéndose de cuáles sean sus enfoques, estilos o prioridades pastorales, así como del paradigma de relación que decida establecer con las distintas sociedades.
Ahora bien, ninguna institución ha logrado sobrevivir tantos siglos como la Iglesia Católica. Probablemente, ninguna otra haya sido tan resiliente frente a los envites de la historias, conservando intactos sus dogmas como el núcle de los elementos más característicos de su identidad y doctrina. No obstante, la Iglesia Católica afronta en nuestros días una serie de desafíos que debemos advertir en particular.
Aprender sin perder la identidad
Como en otras épocas, la supervivencia de la Iglesia dependerá de su capacidad para integrar y aprender de las nuevas realidades históricas y culturales, sin dejar de ser fiel a su mensaje ni perder su identidad. La Iglesia no debe buscar el "aplauso del mundo", sino, ante todo, transmitir y ser leal a los valores evangélicos, sin por ello —como decía el Papa Francisco volverse "autorreferencial".
Por los pobres y marginados
La atención asistencial y solidaria hacia los colectivos sociales más desfavorecidos, interpretada en términos de justicia social, seguirá constituyendo una vocación medular y perenne para la Iglesia, sin la cual su mensaje no es ni comprensible ni creíble. Continuar coordinándose con otros actores públicos y sociales en esta misión, y aprovechar para ello iniciativas de alcance mundial como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), seguirá contribuyendo a ese propósito.
Modelos de familia
Aun reconociendo y defendiendo que el matrimonio constituye una forma de convivencia única y diferenciada, es necesario seguir avanzando en la integración de otros modelos y realidades por los que optan, con madurez, muchas personas sinceramente cristianas. Estas formas de vida cumplen igualmente fines sociales fundamentales y, en ellas, también germinan y se hacen visibles valores cristianos de modo natural.
Protección de menores
Durante los últimos años se han establecido mecanismos rígidos para prevenir abusos sexuales y llevar a cabo, en su caso, las denuncias pertinentes. Es necesario hacer seguimiento de ellos para corroborar su eficacia, si bien también es cierto que tales protocolos son ya considerados como "buenas prácticas" transferibles a otros entornos.








