El IESE Business School es una escuela de negocios de la Universidad de Navarra con sedes en Barcelona, Madrid, Nueva York y Múnich. - Eduardo Parra - Europa PressLos inversores privados en startups —conocidos como business angels— afrontan 2025 con mayor optimismo y predisposición a invertir, tras un 2024 marcado por la cautela. Así lo revela el informe ‘Business Angels 2025. La inversión en startups: actividad y tendencias’, elaborado por el IESE y la Asociación Española de Business Angels (Aeban).
Según el estudio, basado en encuestas a más de 2.000 inversores, el 92% prevé realizar inversiones a lo largo del año, diez puntos por encima de la edición anterior. De ellos, un 30% planea aumentar su capital invertido respecto a 2024, un 40% mantendrá niveles similares y un 22% lo reducirá.
La mejora de las condiciones macroeconómicas, especialmente la esperada bajada de los tipos de interés, junto al volumen de capital comprometido sin ejecutar (dry powder) y la paulatina recuperación de los mercados de desinversión, sustentan este renovado apetito inversor.
2025 marca un punto de inflexión
En 2024, el volumen medio invertido por business angels fue de 95.525 euros, aunque la mediana se situó en 20.000. Al eliminar los grandes volúmenes (superiores a un millón de euros), la media real por inversor fue de 45.365 euros.
“El año pasado consolidamos un enfoque más selectivo y profesional, enfocado en acompañar y fortalecer carteras ya existentes”, destaca Marta Huidobro, presidenta de Aeban.
Retos aún presentes
Pese al repunte del optimismo, el informe también identifica obstáculos estructurales. El 66% de los encuestados señala problemas en la gestión de carteras por falta de métricas fiables y reportes de calidad. Además, el 65% no realizó ninguna desinversión en 2024 y quienes sí lo hicieron, encontraron dificultades para encontrar compradores (44%).
Otras barreras señaladas son la escasez de proyectos de calidad (30%), las complicaciones en la fase de due diligence (18%) y la falta de buenas oportunidades (34%).
La profesionalización del venture capital no institucional continúa en ascenso. Entre las tendencias emergentes destacan la coinversión y sindicación como norma habitual, el uso de herramientas de inteligencia artificial para mejorar los procesos de evaluación y gestión, y una creciente especialización sectorial, especialmente en áreas como la IA.
La implicación activa en las startups también gana peso: cada vez más inversores destinan tiempo y recursos al seguimiento y acompañamiento de sus participadas.
Presencia femenina al alza
El ecosistema de business angels también avanza hacia una mayor diversidad. El 35% de los encuestados en 2024 fueron mujeres —tres puntos más que el año anterior—, manteniéndose por encima del 30% desde 2021.
Las mujeres invirtieron una media de 27.014 euros, notablemente más que en 2023 (16.032 euros), aunque su mediana fue de 8.000 euros, frente a los 25.000 de los hombres. Este dato sugiere que muchas están dando sus primeros pasos como inversoras.
“La figura del business angel evoluciona hacia perfiles más preparados, conectados y diversos. Este será un año clave para consolidar esa transformación”, concluye Laura Caballero, directora asociada del Entrepreneurship and Innovation Center del IESE.






