Alex Jordá durante un encuentro disputado esta temporada.
No se puede edificar una catedral sin contar con buenos cimientos que ensamblen todas los elementos y doten de robustez y solvencia al conjunto arquitectónico. Alex Jordá se erige en esa argamasa tan necesaria para optar a la gloria de la Final Four, pudiendo hacer del Odilo Cartagena un equipo realmente aspirante al ascenso a la Liga Endesa.
Desde el arranque de la temporada, los cartageneros han sido más un conjunto de fontaneros que un equipo de estrellas, y si ha hay que puede revertir esa situación en la eliminatoria contra el Real Betis Baloncesto, ese es el alero alicantino. La inteligencia táctica, polivalencia defensiva y eficiencia en ataque de Jordá han dado un salto de calidad en los últimos encuentros al equipo dirigido por Jordi Juste, haciendo que los portuarios lleguen al tercer duelo de la eliminatoria con más garantías de éxito.
No resultaba facil confiar en un equipo albinegro cuyo rendimiento defensivo en el último tramo de la liga regular ha sido pésimo, pero este despetar de un jugador nacido para elevar el nivel de su equipo en playoff, da esperanzas en el Palacio de los Deportes de Cartagena.
No requiere del balón en sus manos para ser decisivo y otorga una energía a todo el conjunto que será innegociable para vencer al cuadro verdiblanco en los próximos dos partidos de la seria y, muy especialmente, para disponer de posibilidades de ganar a Movistar Estudiantes en unas hipotéticas semifinales por el ascenso a la ACB. Todo pasa por el acierto de Alex Jordá y sus compañeros.











