La Virgen de la Piedad de la Aparecida ‘recupera’ su brillo original gracias a la restauradora Macarena Poblaciones.
La imagen de la Virgen de la Piedad, patrona de la Aparecida en La Palma, Cartagena, ha recobrado su aspecto original tras un intenso y delicado proceso llevado a cabo por la principal restauradora del patrimonio religioso en Cartagena, Macarena Poblaciones.
Se trata de una obra de imaginería religiosa originaria de Olot, localidad catalana conocida por su tradición artesanal en la producción de esculturas sacras desde finales del siglo XIX. Esta pieza, como muchas otras de la escuela olotense, destaca por su detallismo y profundidad cromática, cualidades que habían sido oscurecidas por el paso del tiempo y una intervención pictórica poco afortunada.
El estado inicial de la imagen presentaba múltiples patologías: grietas, roces, desprendimientos, roturas en dedos y pies, alteraciones del color y abrasiones en la policromía. Además, una intensa suciedad acumulada –producto de polvo, grasas, humos y polución ambiental– había formado una capa que desvirtuaba los colores originales de la obra.
Pero sin duda, el mayor reto fue la eliminación del repinte que cubría por completo la talla, otorgándole un aspecto plano y carente de expresión. A través de una cuidadosa combinación de medios mecánicos y químicos, Macarena Poblaciones ha logrado retirar esta capa, revelando una gama cromática mucho más rica, vibrante y natural.
La intervención se completó con una reintegración cromática diferenciada y un barnizado final a base de resina estable, que garantizará una mayor resistencia al paso del tiempo y a los agentes externos.
Así, Poblaciones sigue contribuyendo a la conservación de nuestro patrimonio, añadiendo esta restauración a su larga lista, en la que se ya se encuentran varios conjuntos escultóricos de la Cofradía California y la totalidad de grupos de la Cofradía del Resucitado.
“Este trabajo ha sido largo y laborioso, pero el resultado permite volver a contemplar la imagen tal y como fue concebida, con toda su fuerza emocional y artística”, expresaba la restauradora ante un templo a rebosar de fieles y devotos de esta Virgen.











