Los miembros del G7 en una reunión en Hiroshima (Japón) - 2023 - Foto: Europa PressEl G7, que agrupa a las siete economías más avanzadas del planeta, vuelve a escena con una agenda cargada de urgencias. Nació en los años 70 como un foro informal entre potencias occidentales y se ha convertido en un espacio estratégico donde se discuten las grandes coordenadas del orden económico global. Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Japón y Canadá se sientan estos días en Banff con un objetivo claro: contener las tensiones comerciales, hacer frente al avance de China y blindar su influencia en un mundo cada vez más incierto.
El anfitrión del encuentro, el ministro de Finanzas canadiense François-Philippe Champagne, fue claro en su declaración de apertura: “Nuestro objetivo común es restaurar la estabilidad y garantizar un crecimiento económico inclusivo y sostenible”. En su agenda figura una serie de desafíos acuciantes, desde los efectos colaterales de los aranceles estadounidenses hasta el impacto global de la política industrial china, pasando por el apoyo económico continuado a Ucrania.
Fricciones con Estados Unidos
Uno de los puntos más sensibles de la reunión gira en torno a la reciente imposición de aranceles por parte de Estados Unidos a productos importados de China, incluidos vehículos eléctricos y componentes tecnológicos. Esta medida, impulsada por el Gobierno de Donald Trump como parte de su estrategia de “reindustrialización”, ha sido recibida con preocupación por algunos socios del G7, que temen un nuevo ciclo de represalias comerciales y distorsiones de mercado.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ha llegado a Banff con la intención de defender una línea dura frente a Pekín. Según fuentes del Departamento del Tesoro, propondrá a sus homólogos del G7 “una respuesta coordinada para contrarrestar las prácticas económicas no basadas en el mercado”, en referencia a los subsidios estatales y el exceso de capacidad industrial promovido por China.
Apoyo firme a Ucrania
El encuentro también ha contado con la participación del ministro de Finanzas ucraniano, Sergii Marchenko, en un claro gesto de apoyo político y económico por parte de los países del G7. La guerra en Ucrania continúa afectando a la economía europea y generando presión sobre los mercados energéticos, la inflación y la inversión pública.
Fuentes europeas han avanzado que se están negociando nuevas fórmulas de asistencia financiera a medio plazo, así como el uso de activos rusos congelados para financiar parte de la reconstrucción ucraniana, una medida que aún divide a los socios del grupo.
Otros temas clave
Más allá de las tensiones comerciales y del escenario geopolítico, la agenda incluye también asuntos de carácter estructural. Los ministros discutirán el papel de la inteligencia artificial en la transformación de los sistemas financieros, los riesgos asociados al blanqueo de capitales y la financiación del crimen organizado, así como la necesidad de reforzar instituciones como el FMI y el Banco Mundial.
Canadá, que ostenta la presidencia rotatoria del grupo este año, ha querido poner especial énfasis en el impacto social de las políticas económicas. Champagne ha instado a “proteger a los más vulnerables y asegurar que los beneficios del crecimiento lleguen a toda la ciudadanía”.
Sin comunicado conjunto… de momento
Aunque se esperaba un comunicado conjunto al cierre de la reunión, fuentes diplomáticas han advertido de que Estados Unidos solo aceptará firmar un texto que refleje sus prioridades estratégicas, especialmente en lo referente a China. Esto podría dificultar el consenso final y derivar en una declaración por separado o en mensajes diferenciados.
Esta reunión de Banff sirve como antesala a la cumbre de líderes del G7, que se celebrará en Kananaskis, también en Alberta, entre el 15 y el 17 de junio. Allí se espera que las tensiones que sobrevuelan estos días se trasladen al más alto nivel político, con la mirada puesta en las elecciones europeas, los movimientos de Rusia en el Este y la carrera presidencial en Estados Unidos.









