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Opinión | La Ventana
Alberto Castillo Baños
Jueves, 22 de Mayo de 2025
Alberto Castillo Baños

Me duele España

Alberto Castillo Baños

“Me ahogo en este cabañal y me duele España”, escribía Miguel de Unamuno en1923, recién destituido del cargo de vicerrector de la Universidad de Salamanca tras el golpe de Estado de Primo de Rivera. Con estas tres palabras condensó su visión de la trayectoria política española desde finales del siglo XIX, resumiendo el dolor de una España en franca decadencia, que no estaba a la altura ni de los tiempos ni de las circunstancias. “Me duele España” dijo el que fue pilar de la generación del 98, escritor y filósofo. Está considerado como el mayor de los integrantes de aquella histórica generación y, en cierta medida, su maestro. Cultivó todos los géneros literarios: ensayo, novela, poesía, periodismo y teatro…. “Me duele España”

 

Me he tomado la libertad de parafrasear al escrito bilbaíno porque, como español que soy y me siento, el momento que estamos atravesando es doloroso hasta decir basta. No voy a hacer aquí y ahora una crítica al gobierno español, cada uno qué saque sus propias conclusiones, pero si voy a referirme a la enorme capacidad de tergiversar la actualidad de los qué nos gobiernan que tienen “salida para todo” aunque les esté cayendo encima el “diluvio universal” Y a las pruebas de estos últimos días me remito.

 

Se filtran los célebres wasap y salen todos, ministros y cargos socialistas, con el victimismo por bandera y culpando de la filtración a la “derecha”, más tarde directamente al PP e incluso a la UCO. No les tiembla la voz ni el pulso en atacar como la mejor defensa. No les importa qué diga Ábalos qué autorizó “algunas filtraciones” que es tanto como decir qué las autorizó y punto. Pues nada, siguen con el discurso de atacar como defensa.

 

Por si todo esto fuera poco resulta que los tribunales aprietan más el cerco sobre la señora Gómez, doña Begoña, qué desde 2024 está inmersa en una compleja investigación judicial con la controversia política asociada. Claro esta investigación para una señora que es la segunda dama de este país y esposa del presidente del Gobierno la cosa no es ninguna broma. Por cierto he escrito lo de la “segunda dama” porque la primera es y será siempre la reina mientras España sea una monarquía. Eso de la “primera dama” qué algunos se afanan en calificarla es una mentira como todas las demás a las qué nos tiene acostumbrados el “sanchismo”.

 

En medio de todos estos acontecimientos, comentados anteriormente, y cuando el gobierno y por extensión el partido al que pertenece está en una difícil encrucijada para explicar lo inexplicable, aparece el Festival de la Canción de Eurovisión y ya tienen, de nuevo, excusas y motivos para distraer nuestra atención. El señor presidente del Gobierno convierte un festival y la presencia de una cantante llamada Melody en “asunto de Estado” para atacar a Israel como si le fuera la vida en ello.

 

Siempre he dicho, digo y diré que este certamen es algo que ni me va ni me viene. No lo veo nunca. Siendo muy niño, al tener solo un canal de televisión, el festival era seguido por millones de personas qué, además, llevados por el “ardor patriótico” del Régimen querían ver a España ganar como fuera y de la manera que fuese. Recuerdo la noche del triunfo de Massiel y al año siguiente aquel cuádruple empate entre los primeros que causó el desconcierto en una jovencísima Laurita Valenzuela que lo presentaba desde Madrid para el mundo. Salomé y su “Vivo cantando” sé sumaron al “La, la, la” de Massiel y España por segundo año conseguía subirse al primer cajón del pódium. En aquellos tiempos en “blanco y negro”, no solo en la televisión, era obligado ver Eurovisión. Creo que no lo he vuelto a ver más desde aquellos lejanos años de mi infancia. Hasta el punto de que no se, ni me importa ni interesa, quien ha representado a nuestros país todos estos años. Solo recuerdo aquel “Chiquilicuatre” por lo que supuso de ridículo mundial y ahora esta Melody qué, muy a su pesar, ha quedado para la negra historia del festival como el año, nefasto, que el presidente del Gobierno lo convirtió en un asunto de Estado.

 

¿Que se le ha perdido al señor Sánchez, don Pedro, en estos farragosos caminos musicales? Pues nada, sencillamente. Pero como los españoles estábamos conociendo, esos días, todo lo que se había cocido, o se cuece, en las cloacas del poder el dichoso certamen le vino como anillo al dedo para poner el punto de mira en el festival de la canción y hacer declaraciones sobre el mismo permitiéndose el lujo, incluso, de solicitar de Eurovisión que se expulse a Israel. El antisemitismo de este señor es para hacérselo ver desde luego. Sé ha convertido en el mandatario europeo más beligerante contra la nación israelí. Pero, claro, mientras él se “desgañita” en sus intervenciones públicas, sobre todo ante los pueblos árabes, con discursos antisemitas que ocultan, pasando a un segundo plano, los escándalos de los qué nadie de su gobierno da explicaciones. Como muestra, un botón, vamos camino de un mes del célebre apagón eléctrico en España qué fue el 28 de abril y desconocemos las causas de este. Con un poco de suerte, desconocido lector, a lo mejor dentro de tres o cuatro generaciones sé sepa algo al respecto. Eso por no hablar del caos ferroviario qué, hoy en día, no sabemos si fueron raterillos robando cobre, un sabotaje o un ataque de los extraterrestres. El ministro Puente, don Oscar, es otro mago sacando de su chistera particular excusas y ataques contra todo el mundo pero demostrando claramente su nula capacidad para solucionar los problemas ferroviarios qué, casi todos los días, paralizan el país. Ya sean los cercanías o largas distancias.

 

Sin quererlo, ni pretenderlo, Melodía Ruiz Gutiérrez sevillana de Dos Hermanas, conocida como “Melody”, descubierta y apadrinada por el Fary en su día y quien la lanzó al mundo del espectáculo con tan solo nueve años, recuerde el desconocido lector si lo hubiere, aquel celebre disco del “Baile del Gorila”, aquella niña hoy cantante y modelo sé ha convertido gracias al Festival de Eurovisión del presente año en la mejor excusa y pretexto del presidente del Gobierno para atacar a Israel, ver fantasmas contra España por todos lados y qué, sesudos analistas políticos de su cuerda y entorno, acusen incluso al Mosad de semejante descalabro que tuvo en el festival la presencia de la cantante sevillana.

 

Cuando a Sánchez le cercan los escándalos siempre, siempre, hay alguna otra cosa qué viene a “salvarle” para que lo prioritario y lo que de verdad importa pierda todo su valor y nadie hable de ello.

 

Mi querido y admirado don Manuel de Unamuno a mí también “Me duele España”

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