Las tensiones geopolíticas, los costes financieros y el alargamiento de los plazos de pago disparan la desconfianza en el comercio exterior.El 51% de las empresas exportadoras españolas prevé un aumento del riesgo de impago en sus operaciones internacionales durante este año. Así lo recoge el último informe de Allianz Trade, que apunta a un deterioro generalizado de la confianza entre los exportadores ante la creciente incertidumbre geopolítica, el encarecimiento de los costes financieros y la inestabilidad en mercados clave.
Según el estudio, los impagos comerciales han aumentado de forma notable en países latinoamericanos, del norte de África y algunas regiones de Asia, lo que ha llevado a muchas compañías españolas a endurecer sus condiciones de cobro o incluso replantearse su presencia en determinados destinos. Además, la tendencia a alargar los plazos de pago —ya superior a los 70 días en muchos casos— agrava aún más los riesgos de liquidez.
En un contexto donde las tensiones comerciales y la inflación aún persisten, las empresas señalan también la dificultad de trasladar estos riesgos al precio final de sus productos, lo que estrecha los márgenes de beneficio y tensiona su competitividad.
Los sectores más expuestos son el agroalimentario, el textil y el industrial, tradicionalmente dependientes de mercados exteriores y con clientes que operan con menor solvencia financiera. Por ello, muchas firmas están recurriendo a seguros de crédito y herramientas de cobertura para mitigar los posibles impagos.
Desde las patronales y cámaras de comercio se insiste en la necesidad de reforzar el apoyo institucional, mejorar el acceso a información sobre riesgos país y facilitar la financiación para operaciones internacionales, especialmente entre pymes, que representan el grueso del tejido exportador español.
En paralelo, crece el interés por diversificar mercados, con especial atención a socios europeos más estables y al potencial de nuevas economías como India o el sudeste asiático.
Mientras el Gobierno mantiene su previsión de crecimiento para las exportaciones en 2025, el pulso de la calle empresarial es claro: más ventas fuera sí, pero con mucho más miedo.











