
La Región de Murcia arranca 2025 con viento a favor. Tras un ejercicio 2024 marcado por la pérdida neta de sociedades mercantiles, los primeros meses del año han traído un vuelco en la balanza: nueve nuevas empresas han elegido territorio murciano para desarrollar su actividad, acompañadas por una inversión de más de 22 millones de euros.
Este cambio de tendencia supone un soplo de aire fresco para la economía regional, especialmente en un contexto de desaceleración global y repliegue inversor. Las cifras, aún preliminares, apuntan a un renovado interés por parte de los empresarios en las ventajas competitivas de Murcia: menor presión fiscal que en otras comunidades, suelo industrial más asequible y una administración autonómica decidida a facilitar la implantación de nuevas iniciativas empresariales.
Según los últimos datos del Colegio de Economistas y del Instituto de Fomento (INFO), las nuevas empresas pertenecen en su mayoría a sectores estratégicos como la agroindustria, la logística y las tecnologías aplicadas al ciclo del agua, un área donde la Región tiene posicionamiento y know-how acumulado. También destaca el asentamiento de dos startups vinculadas al sector biotech que han escogido el entorno de la UMU y el Parque Científico como base operativa.
A pesar del optimismo, desde los colegios profesionales insisten en que se trata de una tendencia incipiente que necesita consolidarse con políticas estables, simplificación administrativa y una apuesta clara por el talento local. En paralelo, el tejido empresarial reclama inversiones sostenidas en infraestructuras clave —como el Corredor Mediterráneo— y una mejora en la conectividad digital de los polígonos industriales.
Por ahora, las cifras dan motivos para el optimismo comedido. La Región no solo vuelve a atraer empresas, sino también confianza. Y en un momento donde la inversión se mueve con pies de plomo, eso ya es mucho decir.


