Alcampo - Imagen de archivoAlcampo ha suavizado el alcance de su Expediente de Regulación de Empleo (ERE) tras pactar con los sindicatos una reducción de 130 despidos. La empresa, que inicialmente anunció la salida de 710 empleados, plantea ahora un ajuste que afectará a 580 trabajadores en toda España.
Esta rebaja ha sido posible gracias a dos estrategias clave. Por un lado, la transformación de tiendas tradicionales en establecimientos de conveniencia, que permitirán ampliar horarios, y un plan de recolocaciones internas en vacantes ya existentes.
Según fuentes sindicales, algunas de estas reconversiones se llevarán a cabo en Aragón, Castilla y León y Madrid, donde Alcampo prevé abrir los nuevos formatos comerciales, que permiten operar también en domingos y festivos sin limitaciones.
Además, 35 personas serán reubicadas en otros centros de trabajo de la compañía, lo que también ha contribuido a reducir el número final de despidos.
Los sindicatos, aunque valoran el avance, siguen negociando mejoras en las condiciones de salida, así como una mayor garantía de estabilidad para los trabajadores que permanecerán en plantilla. La próxima reunión con la empresa está prevista para la semana que viene, en el marco de un proceso que ha despertado especial seguimiento en el sector de la gran distribución.
Este ERE se enmarca en el proceso de reestructuración iniciado por Alcampo tras adquirir más de 230 supermercados y gasolineras a Grupo DIA. La operación, una de las más importantes del sector en los últimos años, ha obligado a la empresa a reajustar su estructura organizativa y de personal.











