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Opinión | La Ventana
Alberto Castillo Baños
Miércoles, 18 de Junio de 2025
Alberto Castillo Baños

El Café

 

El café en España tiene su origen en Carlos III, año 1778, que fue cuando ordenó su cultivo en nuestro país y concretamente en Canarias pues el monarca pensó, con buen criterio, qué aquel clima era el qué mejor venía para el desarrollo de la planta. Si bien la costumbre de tomar café, y la existencia de establecimientos para degustarlo, la encontramos en los primeros años del siglo XVIII y fue costumbre que tuvo su origen en Venecia. Desde los salones palaciegos de la “Serenísima” se expandió por todo el continente europeo y dado su alto precio, y sobre todo la demanda, fueron las causas que “obligaron” a Carlos III a potenciar su cultivo en España.

 

Han pasado los años y el café se ha convertido en algo nuestro, imprescindible en el día a día. Es propicio para el relax, la tertulia, los negocios, el ligue o las reuniones familiares. Para todo sirve el que llamaremos “momento del café”.

 

Estamos asistiendo estos días a una serie de acontecimientos más propios de los esperpentos “valleinclanescos” que de un país democrático y civilizado. Cada nueva jornada que amanece, últimamente, viene salpicada de noticias a cual peor y que tienen su origen en los documentos analizados por la UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil. A uno de los “presuntos” implicados, el tal Koldo, se le incautaron más de treinta mil archivos que guardaba celosamente en “la nube” aunque no contó o si, vete a saber, que los especialistas informáticos del Benemérito Instituto fundado por el Duque de Ahumada son los que tienen mayor prestigio a la hora de enfrentarse a este tipo de situaciones. Desvelados los misterios y con el acceso a esos archivos, audios, fotos, documentos etc. hemos empezado a conocer una trama criminal, así los califica la UCO, que ha puesto contra las cuerdas al Ejecutivo que preside Pedro Sánchez. Mención aparte es que este señor que ocupa la Moncloa no quiera darse por aludido y centre su defensa en los ataques al contrario. El consabido “que viene la derecha” como si estuviera anunciando el diluvio universal y sin querer saber nada de Sodoma y Gomorra que es en lo que se ha convertido su gobierno, ya que usamos términos bíblicos.

 

Y aquí, desconocido lector, es donde aparece “el café”. La alusión a esta bebida, siempre según la UCO, era una clara referencia a que debían hablar de las mordidas y el dinero por otros teléfonos que, el triunvirato de presuntos, consideraba más seguro. El ya citado Koldo, Ábalos y Santos Cerdán se referían a ello con total naturalidad. Me lo dices tomando café. Eso cuando tomemos café. Estas cosas las hablamos en el café. Hay que tomar café… En fin “el café” era la palabra clave para esta mafia chulesca y desafiante.

Pero claro como de historia, y de tantas otras cosas, estos muchachos andan un poco fuera de juego no sabían que estaban utilizando un término que se hizo muy celebre en aquel Madrid de vísperas de la guerra civil cuando, café, era utilizado como salvoconducto para identificare los miembros de Falange entre ellos.

 

El movimiento fundado por José Antonio Primo de Rivera estaba siendo perseguido por el gobierno de la República, aunque realizaban actos públicos no es menos cierto que sus reuniones eran en lugares clandestinos y sorteaban la vigilancia como cada uno podía. De ahí que acuñaran un acrónimo que les identificara. Esa palabra fue “café”. Significaba Camarada Arriba Falange Española (CAFÉ) Era su salvoconducto, su saludo, su clave para acceder a otros camaradas.

 

Mas tarde, tras el golpe de Estado, también la utilizaría pero con peores consecuencias el general golpista Queipo de Llano, cuando en su afán de “pacificar y acabar con los republicanos de Andalucía” dictaba la orden de ejecución de los presos represaliados con el consabido “dadles café, mucho café” Que ahí no era acrónimo de nada sino simplemente que los mataran. Así sin más. Dadles mucho café……

 

Ahora, en nuestros días, con el paso de los años tres presuntos chorizos de opereta o mafiosos de manual utilizan de nuevo “café” como clave de sus tropelías y al objeto de actuar impunemente eludiendo, o eso pretendían ellos, la acción de la justicia.

 

En fin desconocido lector no sé, a estas horas en las qué está usted leyendo esta humilde columna, si habrán saltado nuevos escándalos a la opinión pública. No me extrañaría nada pues, la UCO, prepara otros dos nuevos informes, qué sepamos, fruto de esos treinta mil archivos de Koldo que tenía alojados en la “nube”. Seguirán saliendo cosas. Estoy seguro.La política española se ha convertido en un “culebrón venezolano” de la peor clase.

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