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EMPRESAS

Primera reunión del ERE en Duro Felguera: tensión en plena negociación de su rescate

El futuro del grupo asturiano pasa por un acuerdo urgente con acreedores y el visto bueno judicial.

Alba Molina Miércoles, 09 de Julio de 2025 Tiempo de lectura:
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Duro Felguera inicia este viernes, 12 de julio, la negociación de su Expediente de Regulación de Empleo (ERE) con una primera reunión prevista en la sede del Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (SASEC) en Oviedo. El proceso afecta, en conjunto, a 699 trabajadores de varias filiales del grupo industrial asturiano y se desarrollará en paralelo a las conversaciones clave con acreedores para cerrar un plan de reestructuración que evite su entrada en concurso de acreedores.

 

La empresa ha constituido ya la mesa negociadora del ERE y arranca ahora el periodo de consultas, que se prolongará hasta, al menos, el 7 de agosto. El despido colectivo afectará a trabajadores de Duro Felguera S.A. (DFSA), DF Operaciones y Montajes (DFOM), DF Energy Storage, DF Intelligent Systems y DF Green Tech, mientras que quedarán excluidas otras sociedades del grupo como DF Calderería Pesada y DF Mompresa.

 

La venta de “El Tallerón” a Indra salva 156 empleos

 

Una de las compañías que queda fuera del ERE, DF Calderería Pesada, es la sociedad a través de la cual Duro Felguera ha cerrado un acuerdo preliminar con Indra para la venta de su planta de calderería pesada en Gijón, conocida como El Tallerón, por un importe aproximado de 3,6 millones de euros. El acuerdo, según fuentes oficiales, contempla el mantenimiento de los 156 puestos de trabajo vinculados a esta factoría.

 

Cuenta atrás para evitar el concurso

 

La activación del ERE coincide con un momento crítico para la compañía. Duro Felguera se encuentra en preconcurso de acreedores desde diciembre de 2024 y tiene de plazo hasta el próximo 31 de julio para pactar un plan de reestructuración con sus acreedores, según lo autorizado por el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Gijón. El objetivo es evitar el concurso ordinario y homologar judicialmente dicho plan.

 

En un reciente comunicado a la CNMV, la compañía ha reconocido que “el plan de reestructuración implica un riesgo para los accionistas”, ya que podría tener impacto sobre la situación patrimonial de la sociedad. También ha advertido que, a día de hoy, se desconoce el alcance que el plan pueda tener sobre otros grupos de interés, como los acreedores.

 

Aun así, la empresa asegura haber logrado “avances” en las negociaciones y estar resolviendo “cuestiones relevantes para la definición del plan y su impacto”. La compañía afirma que hará “todos los esfuerzos y actuaciones necesarios” para alcanzar un consenso.

 

El proceso de reestructuración se desarrolla con el respaldo de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que mantiene dos representantes en el consejo de administración de Duro Felguera. En las últimas semanas, Manuel Alves Torres ha sustituido a María Jesús Álvarez González, tras su jubilación, como uno de los vocales designados por el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE). El otro representante del holding público sigue siendo César Hernández Blanco.

 

El pasado 27 de junio, durante la junta general de accionistas, la empresa ya confirmó que había alcanzado un acuerdo con la SEPI para la reestructuración de su deuda, incluyendo una rebaja de tipos y un alargamiento de plazos.

 

Un símbolo industrial en su momento más crítico

 

Con más de 160 años de historia, Duro Felguera atraviesa uno de los momentos más delicados desde su fundación. A las pérdidas de 98,3 millones de euros registradas en 2024 se suma una caída constante de actividad, especialmente en proyectos de ingeniería y energía. El impacto del ERE, el cierre o transformación de activos, y la incertidumbre sobre el plan de reestructuración sitúan a la empresa en el centro de un proceso complejo, con consecuencias laborales y empresariales de primer orden.

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