El proyecto ganador para la Catedral de Cartagena renuncia a su monumentalidad, su uso litúrgico y su historia | MC CARTAGENAEl portavoz de MC Cartagena, Jesús Giménez, ha anunciado que valora con los servicios jurídicos la posible impugnación del veredicto del proyecto ganador para la Catedral de Cartagena, al considerar que se ha resuelto "en contra de las bases del Plan Director y del interés general del municipio, ya que renuncia a su monumentalidad, su uso litúrgico y su historia".
A su juicio, "ha quedado patente que el Ayuntamiento y el Obispado avalan una propuesta que no respeta el Plan Director, ni garantiza la recuperación litúrgica y monumental de la Catedral".
En el transcurso de la jornada celebrada en el antiguo CIM, en la que se presentó el proyecto ganador del concurso de ideas para intervenir en el templo, el líder cartagenerista ha preguntado si el proyecto cumplía aspectos técnicos esenciales, "como la no necesidad de cimentación, la recuperación de las bóvedas originales o la cubierta a dos o tres aguas que exige el Plan Director".
El autor del proyecto ganador "no respondió y el presidente del jurado reconoció que el trabajo elegido no cumplía todos los requisitos, alegando que ninguno lo hacía por completo", expone.
El arquitecto admitió que su propuesta respondía a una "amalgama de situaciones pensada más para el entorno del Teatro Romano que para la Catedral, y que el uso litúrgico se limitaría exclusivamente a la Capilla del Cristo del Socorro. Es decir, la Catedral quedaría desactivada como templo y convertida en un elemento escenográfico subordinado al discurso turístico".
Desde la formación cartagenerista lamentan que la intervención "abandone la voluntad histórica de Alfonso X El Sabio, quien restituyó la Diócesis Carthaginense y mandó erigir la Catedral como símbolo de la recuperación eclesiástica de Cartagena".
Giménez ha agradecido el esfuerzo del autor del proyecto, pero ha dejado claro que su propuesta "no es la que quieren los cartageneros, porque elimina la monumentalidad de la Catedral, niega su sentido religioso y borra su papel como sede de una diócesis exenta directamente ligada a Roma".
Varios colectivos presentes han denunciado también "la operación política y eclesiástica de fondo, orientada a borrar la capitalidad eclesial de Cartagena y ocultar su Catedral bajo el relato del Teatro Romano, en una estrategia que busca enterrar simbólicamente la historia más sagrada de la ciudad".








