W24 participará en la 30ª edición de La Mar de Músicas.Algo faltaba en La Mar de Músicas que baña Occidente desde hace unos años. Sobre ella cabalga, en esta 30ª edición, la ola coreana de solf culture. Una corriente que va desde el género musical del K-pop a éxitos cinematográficos como Parásitos, ganadora de cuatro premios Oscar. La onda llega incluso a la limpieza de cutis y otros platos saludables como el kimchi. Pero poco se ha sabido de la música actual coreana, al menos de manera tan abierta, en esta exportación de cultura autóctona que se disfruta con satisfacción. Era cuestión de tiempo y la K-wave (ola coreana), ha emprendido su expansión internacional en este campo con su invitación al treinta cumpleaños de La Mar de Músicas.
El certamen cartagenero acumula ya 30 años, pero está viviendo una segunda juventud, que arranca este viernes y se extiende hasta el próximo 26 de julio, su momento de explosión. Unos cuantos números para entenderlo todo mejor: más de cuarenta actuaciones, artistas de casi todos los países y continentes. Y cuatro espacios escénicos en los que dar rienda a todo esto, pero que en realidad son más, porque Cartagena entera se convierte en un gran escenario.
Precisamente, la palabra mestizaje es lo que mejor acaba definiendo este gran evento cultural. Y en varios sentidos, además. Por un lado, lejos de concentrar la programación en propuestas nacionales y conscientes de la importancia de una bidireccionalidad escéncia, el festival también acoge trabajos de otros paises. Sin ir más lejos, la encargada de inaugurar esta edición será Leenalchi (Corea del Sur), una banda formada por el reconocido compositor de músicas de películas Jang Younggyu, quien es su creador y uno de los bajistas. Así que el canto tradicional coreano conocido como Pansori será el responsable de dar el pistoletazo de salida a esta edición del certamen cartagenero.
El mestizaje también se desprende de uno de los espectáculo más hermosos e interesantantes que se podrán ver en la urbe mediterránea, de la mano de Yunseul, integrante de la banda Bewave. Un grupo que apunta al idioma como elemento diferenciador del K-pop. De toda la música coreana que sonará estos días en el festival, seguramente el K-pop sea el género más conocido fuera de Corea. El lenguaje universal del pop surcoreano se presta a ello y en España son varios los eventos que suelen invitar a bandas del país asiático.
La música en vivo, con actuaciones como la de Sunwoojunga, y los sonidos electrónicos de Hypnosis Therapy y Fat Hamster & Kang New, también acentuarán ese viaje de ida y vuelta entre la cultura coreana y la del resto del mundo, tejiendo conexiones y cercanía artística. En definitiva, La Mar de Músicas trata de conectar la tradición musical coreana con la contemporánea y conectar la cultura de Corea con otras alrededor del mundo, es uno de los objetivos del festival.










