Puerto de Cartagena - Imagen de archivoCartagena no solo mira al mar: este 2025 se lanza de lleno a conquistarlo. La Autoridad Portuaria ha confirmado que el próximo año marcará un hito histórico con la llegada de 199 cruceros y más de 265.000 turistas por vía marítima, lo que supone un récord absoluto para la ciudad.
El calendario de escalas incluye cifras nunca antes registradas: 34 escalas dobles, 5 triples, 2 cuádruples y una séxtuple, una imagen inédita para el puerto y la ciudad, que acogerá seis colosos flotantes en un solo día.
Estos datos superan ampliamente los niveles prepandemia: en 2019 se registraron 166 escalas y cerca de 250.000 pasajeros. La tendencia de recuperación, iniciada en 2023, se ha disparado gracias a una estrategia conjunta entre Ayuntamiento, Comunidad Autónoma y la Autoridad Portuaria para convertir Cartagena en un destino clave del turismo náutico. “Estamos en un momento de transformación. El turismo de cruceros no es solo una fuente de ingresos, es también un escaparate de lo mejor que ofrece la Región”, explican desde la Autoridad Portuaria.
Melocotón, teatro y Mediterráneo
Lejos de limitarse a recibir barcos, Cartagena está trabajando para que cada turista que baje de un crucero encuentre algo más. La campaña reciente de promoción de la fruta de hueso regional —con 3.000 piezas repartidas entre más de 5.500 cruceristas— es un ejemplo del modelo de acogida que se pretende consolidar: hospitalario, cultural, sabroso y auténtico.
A eso se suma la agenda cultural y de eventos: en agosto, Cartagena será una de las sedes de la Ocean Race Europe, y este mismo mes acoge la 66ª Asamblea de MedCruise, la mayor organización europea de puertos de cruceros.
Para estar a la altura del volumen de visitas, la Autoridad Portuaria impulsa una renovación integral del frente marítimo, con la construcción de un nuevo edificio de recepción de pasajeros, la ampliación del Muelle de Cruceros y la integración urbana del espacio portuario. Parte del plan incluye la futura apertura al público de zonas actualmente cerradas, como el Faro de Navidad o parte del Arsenal.
Este rediseño también busca atraer a un perfil de turista con mayor poder adquisitivo y estancias más largas. Cartagena quiere dejar de ser solo una escala de seis horas para convertirse en destino de referencia.










