Cabeza de la manifestación 'Región de Murcia Antirracista' | Foto: EDU BOTELLA/EUROPA PRESSMiles de personas se manifestaron este lunes en Murcia bajo el lema "Región de Murcia antirracista", una convocatoria respaldada por colectivos sociales, vecinales y sindicales en respuesta a los recientes disturbios ocurridos en Torre Pacheco tras la agresión a un vecino.
La marcha, que recorrió el centro de la ciudad desde la avenida Alfonso X hasta el Palacio de San Esteban, lanzó un mensaje claro: la Región de Murcia no es racista y apuesta por la convivencia.
Los manifestantes portaban pancartas con lemas como “Migrar no es un delito”, “El racismo es delito” o “Frente al odio, unidad antifascista”. Asistieron representantes de partidos como PSOE, Podemos, Izquierda Unida, Sumar y sindicatos como CCOO, UGT y USO.
La eurodiputada de Podemos, Irene Montero, acusó a la extrema derecha de impulsar una “campaña de terrorismo racista” y señaló la inacción del Gobierno regional del PP, al que culpó de fomentar el racismo institucional con el respaldo de Vox.
Desde el PSOE, la secretaria de Organización en la Región de Murcia, María Jesús López, envió el apoyo del partido al vecino agredido en Torre Pacheco y condenó “la espiral de odio, racismo y xenofobia suscitada por los grupos de derecha y ultraderecha”.
“Eso no es la Región de Murcia y eso no es lo que queremos para ella”, afirmó López, quien pidió al presidente autonómico, Fernando López Miras, que condene públicamente las declaraciones del presidente provincial de Vox, José Ángel Antelo. Además, exigió que “no permita que el miércoles se aprueben los presupuestos de la vergüenza, xenófobos y racistas que no corresponden con la realidad de la Región”.
López reiteró el ofrecimiento del secretario general del PSOE en la Región, Francisco Lucas, de presentar unos “presupuestos sin líneas rojas, alejados del racismo, la xenofobia y el recorte de derechos”. En su opinión, López Miras debe decidir “si quiere estar en la radicalidad con la ultraderecha alentando manifestaciones de odio o en la centralidad que le ha ofrecido el PSOE”.
Desde Sumar, Lara Hernández defendió que “no sobra ningún inmigrante, sobran fascistas”, mientras que el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, celebró “el fracaso de los nazis que vinieron de fuera a romper la convivencia democrática”. Paqui Sánchez, secretaria general de UGT en la Región, también mostró su rechazo al “consentimiento y aliento de Vox” y criticó el “perfil bajo” del PP.
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, expresó su “rechazo total” a la violencia sufrida en Torre Pacheco“contra personas migrantes o personas que, sin ser migrantes, sus ascendentes han venido de otros países”.
Sordo advirtió de que esta situación “recuerda a los peores escenarios de las ultraderechas del siglo pasado” y subrayó la necesidad de “combatirla con toda la fuerza del Estado de Derecho”. Denunció además que “estas situaciones de violencia política no surgen de la nada”, sino que “están canalizadas y convocadas desde redes sociales por personas concretas con vínculos políticos” y pidió que sean “perseguidas con la contundencia del Código Penal”.
A su juicio, lo ocurrido en Torre Pacheco forma parte de una estrategia de desestabilización democrática similar a lo vivido en la DANA de Valencia, por lo que instó a la Fiscalía a actuar contra los promotores de los intentos de linchamiento.
El líder sindical reclamó además políticas sociales eficaces y medidas para gestionar los flujos migratorios “con todas las garantías de igualdad, de acceso a los derechos laborales, sociales y civiles”, ya que, según dijo, “en las próximas décadas seguirán llegando personas migrantes, pese a lo que diga la extrema derecha”.
Por último, criticó el silencio de las organizaciones empresariales de Murcia ante esta situación: “Se han querido poner de perfil, cuando da la impresión de que más bien desean escenarios de este tipo”. Alertó de que esa pasividad está relacionada con “la precariedad laboral de muchas personas migrantes” y el temor de otros trabajadores a que la mano de obra barata perjudique sus salarios. Por ello, defendió la necesidad de desbloquear los convenios colectivos en sectores como el campo y el transporte, “donde hay muchísimas personas migrantes trabajando en condiciones de explotación”.


