Marisa López Aragón, consejera de Empresa, Empleo y Econ. Social; J. Manuel García, presidente de Crysalia y J. Antonio Cobacho, presidente del CES“El empleo es la respuesta”, afirma rotundo el gerente de Crysalia, José Manuel García. La Asociación de Empresas de Inserción de la Región de Murcia ha presentado este lunes, 22 de julio, su Memoria Social 2024, un documento que pone cifras (y sobre todo historias) al impacto de este modelo empresarial que busca transformar la vida de personas en situación o riesgo de exclusión social.
En el evento, celebrado en la sede del Consejo Económico y Social, también se ha lanzado una campaña de sensibilización que pretende dar visibilidad a quienes encuentran en estas empresas no solo un trabajo, sino una segunda oportunidad.
“Estas empresas facturaron 3,7 millones de euros en 2024 y han contratado ya a casi mil personas desde que las apoyamos en 2019”, destacó la consejera de Empresa, Empleo y Economía Social, María Isabel López Aragón, quien anunció además que en 2025 el Gobierno regional destinará 800.000 euros para fomentar el empleo en colectivos vulnerables, contratar técnicos de acompañamiento e invertir en infraestructuras.
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Solo en el último año, 199 personas han sido contratadas por empresas de inserción, de las cuales el 70% provienen de colectivos en riesgo de exclusión. Pero el dato más potente lo dio el propio José Manuel García: el 71% de quienes completan el itinerario de inserción se integran después en el mercado laboral ordinario. “No hay política activa de empleo con una tasa de éxito más alta”, subrayó.
En la Región de Murcia hay más de 350.000 personas en exclusión social, recordó García. “Un subsidio puede aliviar una situación de urgencia, pero no soluciona nada. Solo el empleo devuelve autonomía, relaciones sociales, autoestima y dignidad”.
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Las empresas de inserción son promovidas por fundaciones y asociaciones del tercer sector, y funcionan como cualquier otra empresa, pero con un objetivo claro: colocar a las personas en el centro de la economía. Un 39% de su actividad se concentra en el sector industrial, y el resto en servicios.
Además, se ha duplicado en un año el número de empresas que participan en la contratación pública con reserva de mercado, y se ha triplicado el número de contratos. “No estamos tan lejos de Madrid”, señaló el gerente de Crysalia, en referencia a la evolución del modelo en otras comunidades.











