Una estación de servicio Repsol con la nueva imagen de marca, a 27 de junio de 2025, en Madrid (España). Repsol ha estrenado su nueva imagen de marca para adaptarla a la estrategia de la compañía. La nueva identidad visual ser&Repsol ha alcanzado un acuerdo extrajudicial con los fundadores de Hecate Energy que pone fin a las disputas legales abiertas entre ambas partes. Como resultado, la energética española se retirará del capital del desarrollador de proyectos renovables estadounidense mediante la venta de su participación del 40%. Esta decisión permitirá a ambas compañías avanzar de forma independiente y centrarse en sus respectivas estrategias.
El grupo presidido por Josu Jon Imaz continuará su expansión en el mercado estadounidense a través de ConnectGen, su filial centrada principalmente en proyectos de energía eólica terrestre.
La operación tendrá un impacto negativo en los resultados de Repsol de 131 millones de dólares (unos 111,4 millones de euros), según la información semestral remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La compañía entró en el capital de Hecate Energy en junio de 2021, marcando su entrada en el negocio de las energías renovables en Estados Unidos.
Hecate Holdings LLC presentó en su día una demanda ante los tribunales de Delaware, alegando un supuesto incumplimiento material de obligaciones contractuales por parte de Repsol. Esta situación se agravó cuando, hace un año, Hecate comunicó su intención de ejercer la opción de venta de su 60% restante a valor de mercado, según lo estipulado en el acuerdo inicial.
Durante meses se intentó pactar un protocolo que incluyera un calendario provisional para determinar el precio de la operación. Sin embargo, las diferencias llevaron a una fase judicial con demandas y contrademandas entre ambas partes, que finalmente se ha resuelto mediante un acuerdo extrajudicial.
Hecate Energy, con sede en Chicago, se especializa en el desarrollo de proyectos fotovoltaicos y de almacenamiento energético mediante baterías. En el momento de la entrada de Repsol, su cartera en desarrollo superaba los 40 gigavatios (GW), incluyendo 16,8 GW de proyectos solares en fase avanzada y 4,3 GW de baterías.








