Ginés Ruiz Maciá, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de MurciaMurcia cumple 1.200 años y parece no saber muy bien qué quiere ser de mayor. Entre grandes eventos, anuncios a bombo y platillo y un urbanismo cada vez más desigual, Ginés Ruiz Maciá levanta la voz con una idea clara: construir una Murcia vivible. El actual portavoz del PSOE en el Ayuntamiento tiene un lema: 'La Murcia que viene'. Pero no es solo un eslogan. Es un plan. Recibe a MurciaEconomía en el despacho que comparte con varias concejalas y concejales de su grupo municipal y nos habla sin rodeos ni adornos sobre infancia, transporte, cultura, convivencia y el futuro del municipio.
"El modelo de ciudad no ha cambiado: sigo defendiendo lo mismo que hace seis años"
Ginés Ruiz Maciá ha recorrido ya un largo trecho en la política municipal, primero desde Podemos y ahora como portavoz del PSOE y concejal en el Ayuntamiento de Murcia. Asegura que su idea de municipio no ha cambiado ni un milímetro: "es exactamente el mismo proyecto que tenía hace seis años cuando empezamos. No ha habido necesidad de adaptación", afirma. La diferencia, dice, está en el respaldo que ahora siente: "Estoy en un partido donde se valora la política municipal y se deja trabajar al grupo municipal. Eso marca la diferencia". Esta continuidad es clave para entender su hoja de ruta, que no está marcada por el ruido, sino por una visión de municipio a escala humana.
"Una ciudad pensada para la infancia es una ciudad mejor para todo el mundo"
Ginés plantea una transformación urbana desde el epicentro más cotidiano: los colegios públicos. Hay 117 centros en el municipio, repartidos por todos los barrios y pedanías. Convertirlos en el punto de partida de una Murcia más habitable es, para él, una estrategia eficaz y equitativa, que permite empezar a transformar la ciudad desde donde realmente empieza la vida: la infancia.
"Empezar por los colegios permite intervenir en todo el municipio a la vez. Rompe con la dinámica de que los cambios siempre empiezan en el centro y a veces llegan y a veces no a la periferia".
El plan es integral: climatizar aulas (algo que el Gobierno regional acaba de rechazar con su veto a una enmienda del PSOE de 3 millones de euros), habilitar patios con sombra y juegos accesibles, rediseñar los entornos escolares para que sean seguros y peatonales y establecer itinerarios escolares protegidos. Estos últimos, ya implantados en ciudades como Valencia, evitarían cruces peligrosos y garantizarían rutas seguras y sombreadas para que los niños puedan ir al colegio a pie o en bici sin jugarse la vida. "El entorno de los colegios es de los lugares más caóticos del municipio, sobre todo en las horas de entrada y de salida, con coches aparcados encima de la acera, con tres filas de coches aparcados, y nos parece un disparate que el sitio donde pasan los menores por 6-7 horas al día estén en esas condiciones”.
"El ocio juvenil no es caro: lo que falta es voluntad política"
Combatir el aislamiento o la tentación de las casas de apuestas no requiere inventar nada nuevo, sino activar lo que ya está construido. "Afortunadamente, el municipio de Murcia tiene una red de centros municipales y culturales muy amplia, pero totalmente infrautilizada", apunta Ginés. "No es solo que estén vacíos, es que cierran por las tardes por falta de personal, los fines de semana, o están compartidos por 27 asociaciones".
Su propuesta se basa en darles contenido, dotarlos de personal, abrirlos a la autogestión juvenil y apostar por el deporte de base. "Eso es una decisión política. No es una gran inversión. Es darle la importancia que creemos que tiene que ser el ocio juvenil", insiste. Lanza una crítica directa al modelo que prima hoy en día: "No le das esa importancia cuando lo que primas es el individualismo salvaje, cuando cada joven tiene que buscarse la vida solo con la pantallita que lleva en el bolsillo, que es lo que tenemos hoy día".
"El transporte está gestionado hoy día por quienes no lo usan"
Sobre movilidad, Ginés no se anda con paños calientes, y lo deja claro desde la primera frase: "Si no tienes coche, Murcia te castiga".
Recuerda que las obras de movilidad impulsadas durante el mandato del PSOE fueron el punto de partida necesario para "transformar el modelo de transporte del municipio", pese a las críticas que recibieron. "Se criticaron duramente, pero era lo necesario. De nada sirve comprar 100 autobuses si tienen que competir con los coches en Gran Vía. Si hubiéramos comprado 100 autobuses eléctricos, ¿por dónde iban a circular? Hubiéramos tenido atascos de autobuses eléctricos. Y autobuses que no llegaban a su hora, que no te recogían a tiempo, y que por tanto no habrían sido una alternativa eficiente al coche privado".
Recuerda, además, que el PSOE, durante los dos años que estuvo en el gobierno, aprovechó los fondos europeos disponibles para activar el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, que llevaba años guardado en un cajón. "Cogimos ese plan y nos preguntamos: ¿qué podemos aplicar para que esto, de una vez, se mueva?". Fue, dice, un cambio disruptivo: "En dos años se hizo lo que no se había hecho en los 26 anteriores. Pero era solo el primer paso".
Denuncia que el nuevo modelo de transporte, prometido desde hace dos años, ni siquiera ha sido licitado. Los nuevos autobuses anunciados, asegura, "son humo". Y lo más grave: "El transporte está planificado por gente que no lo usa, que piensa que el transporte público es para quien no tiene coche. Eso es gravísimo".
"La libertad de movimiento no es ir donde quieras con tu coche. Es poder moverte por todo el municipio sin necesitar uno". Y recuerda que hoy, el 70% del tráfico circula porque no hay alternativa eficiente. "Queremos liberar espacio, reducir contaminación, ganar tiempo, vivir mejor".
El nuevo nodo intermodal anunciado para conectar autobús y tren recibe su apoyo, pero con reservas. Primero, por su tamaño, porque "pasar de 40 andenes que tiene la actual estación de San Andrés a 18 en la nueva estación significa funcionar como un apeadero". Segundo, por los accesos: "una sola vía de entrada y salida por Ronda Sur y Miguel Ángel Blanco puede colapsar una zona ya saturada". Tercero, por la aparición inesperada de una "estación auxiliar" al lado, con más andenes que la principal.
"Esto no lo hace el Ayuntamiento, lo hace Murcia Alta Velocidad. Pero el alcalde lo anuncia como si fuera suyo. El 66% lo pone ADIF, el 26% la Comunidad y el Ayuntamiento solo el 8%. Ni siquiera querían soterrar las vías. Ahora parecen los que lo han hecho con pico y pala".
"Murcia 1200 ha sido un parque de atracciones"
Ruiz Maciá critica el enfoque del aniversario de la ciudad: "Murcia 1200 ha sido un reflejo de lo que es la política municipal de este equipo de gobierno, que es la de las grandes cifras, las exageraciones, los grandes proyectos", señala. "El otro día, desde el Consejo Asesor y Comité Organizador nos comunicaron que a fecha de hoy llevaban ya 700 actos y que en septiembre querían ir por los 1000. Supongo que quieren terminar el año diciendo que han hecho 1200 actos por los 1200 años” (risas).
A Ginés le parece absurdo: "Es como cuando el concejal José Guillén, anunció que hacían 1600 actuaciones diarias en zonas verdes. ¿Van a contar las hojas que barren y cada hoja es una actuación? Pues esto es igual" (risas).
"¿Qué han hecho con el 1200? Coger la agenda municipal y ponerlo todo al lado. Hemos tenido partidos de fútbol 1200, partidos de baloncesto 1200, conciertos de reggaetón 1200. Una obsesión por los números, por trascender en lo histórico y en las cifras, que lo que ha hecho ha sido tapar el 1200".
Defiende que el aniversario debió ser una ocasión para reflexionar sobre el origen de la ciudad, su configuración y su relación con la huerta. "Ha sido una oportunidad perdida. Un parque de atracciones disfrazado de conmemoración histórica".
El portavoz socialista defiende una visión de la cultura como herramienta de cohesión social, no como escaparate de macroeventos. Reivindica el teatro amateur, la red de bibliotecas, la memoria de figuras como José Planes y la presencia de cultura en los centros de mayores. "Hoy, el presupuesto se va en grandes eventos. Están muy bien, pero eso no es cultura popular".
"Hay opiniones que no son válidas. Y muchas están recogidas en el Código Penal"
La escalada de discursos de odio le preocupa especialmente. Acusa a Vox de lanzar mensajes que están "claramente tipificados como delitos de odio" y denuncia que hay concejales que han ensalzado cacerías racistas. "Ya no es que se cruce una línea. Es que estamos en la parte del grito y llevamos años susurrando odio. El límite no puede ser el Código Penal. Es una vergüenza como sociedad que ese sea el último freno".
Para Ginés, la lucha contra la desigualdad debe ser una prioridad transversal: desde la política de vivienda hasta la planificación educativa, pasando por la convivencia en los barrios. "No hay manifestaciones contra los ingleses que destrozan Mallorca. El problema no es que no se integren, es que son pobres".
Por eso, reclama también que la política local se libere del secuestro de los debates estatales. "No me han elegido para replicar el Congreso. Me han elegido para que un semáforo no dure tres minutos a 40 grados", afirma. Denuncia que la municipalidad queda muchas veces en manos del ruido nacional y que eso impide abordar lo esencial. "Hay quien vota al PP en Murcia porque le cae mal Puigdemont. Es un tiro en el pie".
"Queremos una Murcia para vivir, no para enseñarla en fotos"
Frente a la Murcia de escaparate, la que se exhibe en campañas pero no se pisa con los zapatos del día a día, Ginés propone otra cosa: una Murcia vivible. Critica que se gasten millones en embellecer espacios como Alfonso X "mientras hay pedanías sin aceras, barrios sin sombra y servicios públicos que no llegan a todo el municipio". Su modelo urbanístico se aproxima al de la "ciudad de los 15 minutos", donde cualquier persona pueda acceder a lo esencial sin depender del coche. "No queremos una Murcia de foto, sino una Murcia donde vivir 365 días".
Ese enfoque atraviesa también su visión ecológica. Para él, el cambio climático no es un problema abstracto ni lejano. "Nos lo estamos comiendo ya", afirma. Por eso, defiende la necesidad de quitar hormigón, plantar sombra, recuperar suelos blandos y reverdecer espacios urbanos que hoy funcionan como hornos de cemento.
Si fuera alcalde, lo tiene claro: empezar por lo posible y lo urgente: "Los colegios son el futuro. Y están repartidos por todo el municipio. Es la manera de demostrar que tratamos igual a todos los barrios y pedanías".
La política es circunstancial. La vocación, no. "Llevo 25 años como abogado. Mi mente sigue siendo la de un abogado. Y ahí es donde quiero volver".
Cualquier persona que haya pasado un rato conversando con Ginés Ruiz Maciá sabe que no se trata de un político al uso. Habla con la cabeza, pero también con los pies en el barro: ese barro que pisan los niños en los patios sin sombra, las vecinas que esperan el autobús que nunca llega o los jóvenes que intentan inventarse su ocio entre solares y pantallas. Su propuesta es incómoda para el poder, porque no brilla en las fotos. Pero es sencilla, necesaria y profundamente transformadora. Y es ahí, en ese compromiso con lo cotidiano, donde, quizás, resida verdaderamente 'la Murcia que viene’ .









