Edificio de la Tesorería General de la Seguridad Social. | Foto: EPLa implantación reciente de los sistemas de notificaciones automáticas de altas y bajas por parte de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) ha desatado una auténtica crisis en los despachos de graduados sociales en toda España, especialmente en la Región de Murcia. El colapso de estos despachos, esenciales para pymes y autónomos, está siendo provocado por una sobrecarga de trabajo sin precedentes.
El decano del Colegio de Graduados Sociales de la Región de Murcia, Alfonso Hernández Quereda, ha denunciado la "descarga de trabajo" que la TGSS ha trasladado a estos despachos profesionales, sin medios ni personal adicional para afrontarla.
Cada mañana, al iniciar la jornada, muchos despachos se encuentran con entre 200 y 300 correos electrónicos con notificaciones enviadas automáticamente durante la noche, incluidos los fines de semana. Estas comunicaciones requieren gestión urgente en un plazo máximo de tres días naturales, lo que obliga a los despachos a trabajar contra reloj.
La situación está obligando a muchos profesionales a contratar personal adicional —aunque no siempre es fácil encontrarlo— y a soportar un ambiente laboral de alta tensión y estrés constante. De los 1.200 graduados sociales que ejercen en la Región de Murcia, aproximadamente un 5% se han visto obligados a cerrar sus despachos. A nivel nacional, la cifra es aún más preocupante: entre un 10% y un 15% de los profesionales han cesado su actividad.
Este problema no solo afecta la operativa de los despachos, sino que también puede acarrear sanciones económicas para las empresas por incumplir plazos o provocar la pérdida de prestaciones para sus clientes. El 85% de las pymes y autónomos españoles dependen de los graduados sociales para estas gestiones, lo que multiplica el alcance del problema. Incluso los departamentos de Recursos Humanos de grandes empresas están sufriendo las consecuencias.
El coste en horas de trabajo se ha incrementado en un 20%, lo que a su vez obliga a aumentar las plantillas entre un 20% y un 25% para atender estas tareas repetitivas y altamente exigentes.
Hernández ha calificado de "incomprensible" que estas notificaciones exijan documentación que ya obra en poder de la TGSS, lo que genera una duplicidad de tareas "impropia del siglo XXI y completamente alejada del modelo de simplificación administrativa" que predica la Administración.
Para los graduados sociales, la raíz del problema se encuentra en la falta de reposición de plazas por jubilación en la TGSS. Esto ha derivado en una externalización encubierta del trabajo que debería asumir la propia Administración, recayendo directamente sobre los despachos privados. Además, denuncian que esta situación contradice el principio de desconexión digital efectiva, prometido desde los organismos públicos.
Aunque se promueve el uso de inteligencia artificial y otras herramientas tecnológicas para modernizar la Administración, los graduados sociales reclaman un cambio de modelo y de actitud por parte de la Tesorería.
Entre sus propuestas, exigen la ampliación del plazo de respuesta a seis días naturales para las notificaciones, así como que la Administración recupere el trabajo delegado, contratando a más personal público.
Este miércoles se celebra una conferencia nacional entre los decanos de los 43 colegios de graduados sociales de España y la Comisión Permanente para valorar medidas de presión que permitan solucionar esta crisis con urgencia.
Desde el colectivo, insisten en la necesidad de una racionalización del trabajo y una corresponsabilidad real de la Seguridad Social para evitar el colapso de un sector clave para la economía española.

